Las puertas de las agencias de la Caixa Econômica Federal en Goiânia y el interior de Goiás permanecen cerradas desde el martes (8), después de que el 96,50% de los empleados que votaron rechazara la propuesta del banco, según el sindicato de bancarios del estado. Desde este jueves (10), la misma escena se extiende por buena parte de Brasil: los empleados de la Caixa, el banco estatal que opera las loterías y financia gran parte de la vivienda en el país, inician una huelga por tiempo indeterminado aprobada en asambleas, con rechazos superiores al 90% en varios estados. Y la disputa llega a la mesa de negociación el mismo día, a las 9 de la mañana, en São Paulo, cuando el banco vuelve a reunirse con la Contec, la confederación que representa a la categoría.
El acuerdo colectivo de trabajo 2026/2028 venció el 31 de agosto y sus condiciones se mantenían de forma provisional. Sin acuerdo, la Contec comunicó formalmente la huelga al banco conforme a la Ley de Huelga brasileña, la 7.783/1989. Fue tras la ola de rechazos cuando la Caixa pidió reabrir las negociaciones, en oficio a las entidades sindicales, y señaló la posibilidad de prorrogar provisionalmente el acuerdo anterior mientras se redacta uno nuevo. "Después de que todas las asambleas de Brasil rechazaran la propuesta presentada por la Caixa, con algunos estados ya en huelga y la mayoría entrando en paralización desde este jueves, el banco decidió reabrir las negociaciones. Esperamos que la Caixa traiga una propuesta que pueda atender las reivindicaciones de los trabajadores", declaró Willian Louzada, coordinador de la mesa de negociación Contec/Caixa.
El plan de salud Saúde Caixa en el centro del conflicto
El principal punto de fricción es el Saúde Caixa, el plan de asistencia médica que cubre a empleados activos, jubilados, pensionistas y dependientes. Según la Contec, la propuesta del banco encarece los costos para los beneficiarios y puede significar, en algunos casos, un alza de cerca del 50% sobre los valores pagados hoy. Los cambios habrían llegado a la mesa en el tramo final de las negociaciones, sin tiempo para que la categoría evaluara los impactos y sin claridad sobre cuánto aportaría la propia Caixa para mantener el plan.
"La Contec, conforme a la Ley de Huelga y frente al rechazo de la propuesta patronal en las asambleas generales, comunica que habrá huelga de los funcionarios de la Caixa a partir del 10 de septiembre de 2026 y por tiempo indeterminado", afirmó Lourenço Prado, presidente de la entidad.
El desgaste con el plan viene de lejos. Claudia Bahia, vicepresidenta de la asociación de gestores Agecef-GO y directora regional del Centro-Oeste de la Fenag, explicó al g1 que la regla de financiamiento cambió en 2017: antes la Caixa cubría el 70% de los gastos y los funcionarios, el 30%; desde entonces, la contribución del banco quedó limitada al 6,5% de la nómina, y el excedente se traslada a los empleados. "No basta discutir un reajuste del 0,6% por encima de la inflación, porque el encarecimiento del plan puede significar una pérdida financiana mucho mayor", dijo, en referencia a la oferta de INPC más 0,6% que la Fenaban, patronal de los bancos privados, puso sobre la mesa para la red comercial.
Una huelga que ya es realidad en parte del país
La paralización nacional tiene antecedentes: en Pará, la huelga general de los bancarios empezó el 4 de septiembre y cerró cerca del 70% de las agencias y puestos de atención del estado; en Maranhão y Rio Grande do Norte, el movimiento comenzó el día 8. La revista Veja informa que la movilización también alcanza al Banco do Brasil y a bancos regionales como el Banco da Amazônia y el Banco do Nordeste en algunos estados. Para los clientes de la Caixa, la atención presencial debe reducirse en las agencias afectadas; la aplicación, la banca por internet, los cajeros y el Pix siguen siendo alternativas para las operaciones que esos canales permiten.
En Goiás, donde la asamblea fue virtual y terminó con un 96,50% de rechazo, el sindicato dice que la adhesión crece cada día. Las puertas deben permanecer cerradas por tiempo indeterminado. Lo que puede cambiar la escena es la ronda de negociación del jueves, a las 9: sin una propuesta capaz de convencer a las bases, las agencias de Goiânia y de otros estados tenderán a amanecer cerradas de nuevo.