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Correios acude al TST para frenar la huelga tras el rechazo de la propuesta

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LCPor Luiza Campos•12 de septiembre de 2026•Fuentes: G1 (Acre), Folha de S.Paulo, Agência Brasil

Correios, el servicio postal estatal de Brasil, acudió la noche del viernes (11) al Tribunal Superior del Trabajo (TST), la máxima corte laboral del país, para intentar frenar la huelga iniciada a las 22h del jueves (10). La empresa presentó un conflicto colectivo y pide que el tribunal declare abusiva la paralización y determine, con carácter de urgencia, la continuidad de los servicios, según Folha de S.Paulo. La huelga fue aprobada por tiempo indeterminado tras el rechazo de la propuesta de la empresa en la negociación del acuerdo colectivo, con 35 asambleas votando por la paralización.

En la práctica, un conflicto colectivo es como llevarle al juez una negociación que se trabó en la mesa: una de las partes le pide al tribunal que imponga una solución en lugar de esperar un acuerdo. En este caso, Correios quiere que la vuelta al trabajo sea una orden judicial, lo que le quitaría a la categoría la decisión de seguir en huelga. La Findect, federación que reúne a los sindicatos de los trabajadores postales, mantiene la orientación de paro y pide ampliar la movilización desde el lunes (14), con bases paradas en São Paulo, Río de Janeiro, Bauru, Santos, Maranhão y Mato Grosso do Sul, entre otras. Los intentos de mediación en el propio TST, antes del inicio del movimiento, no habían dado acuerdo.

El centro del conflicto es el plan de salud de empleados, jubilados y dependientes. La dirección de la estatal insiste en cambiar su condición de mantenedora del plan, un cambio que, según la Findect, genera riesgos para el financiamiento y la garantía de la asistencia médica. Correios afirma que la propuesta rechazada mantenía 78 de las 80 cláusulas del acuerdo colectivo y preveía un reajuste del 100% del INPC, el índice oficial de inflación de Brasil, sobre salarios y beneficios, además del mantenimiento de la asistencia a la salud. En un comunicado del sábado (12), la federación dijo:

"Nuestra lucha es justa. Los trabajadores no están defendiendo privilegios. Están luchando por derechos y, sobre todo, por la garantía de un plan de salud digno y accesible para trabajadores, jubilados y sus dependientes."

Lo que está en juego para cada lado

Los incentivos ayudan a entender por qué la conversa se trabó justo en el plan de salud. El g1 informó que la estatal acumuló pérdidas de 5.500 millones de reales en el primer semestre. En una empresa en números rojos, dejar de ser la mantenedora del plan es una forma de contener costos. Para los trabajadores, y sobre todo para los jubilados, el plan es el ítem más valioso del acuerdo, porque cubre a quienes ya salieron de la nómina y a sus dependientes. La Findect también exige una posición del gobierno federal, dueño de la empresa. El paro de Correios ocurre en la misma semana en que los empleados de Caixa iniciaron una huelga nacional y Banco do Brasil tuvo una paralización parcial, según el g1.

Lo que aún no sabemos

No se sabe si el TST aceptará tramitar el pedido como urgente, ni cuándo decidirá. Tampoco hay una cifra nacional consolidada de adhesión, y ninguna de las partes ha medido el efecto real sobre las entregas. Correios dice que las agencias siguen abiertas y que activó un plan de continuidad, con reubicación de equipos, empleados administrativos en actividades operativas, refuerzo de la flota y jornadas extraordinarias. Agência Brasil pidió una posición a la dirección y no obtuvo respuesta hasta la publicación.

Para quien depende de Correios, lo práctico es seguir el rastreo de los envíos, despachar con margen los documentos y encomiendas de plazo crítico y observar dos fechas: la decisión del TST sobre el pedido de la empresa y la movilización ampliada del lunes (14). En esos dos puntos se sabrá si la huelga se alarga o se acorta.

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