La elección presidencial de octubre ofrece a los electores brasileños una disputa reñida entre izquierda y derecha, pero los inversores ven pocas diferencias reales en materia fiscal entre los dos principales candidatos, según un reportaje de la agencia Reuters publicado por Folha de S.Paulo. Los analistas de mercado calculan que la deuda pública del país seguirá aumentando sin importar quién gane la contienda entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).
Flávio ha criticado duramente la política económica del gobierno actual en su intento de derrotar a Lula, quien mantiene una ventaja estrecha en las encuestas. Según el reportaje, los analistas ya descuentan una eventual victoria de Lula seguida de un ajuste fiscal moderado, que solo desaceleraría el ritmo de crecimiento de la deuda sin revertirlo. Sin embargo, los mercados muestran escepticismo sobre que cualquiera de los dos candidatos pueda iniciar de forma creíble un cambio significativo en la trayectoria del endeudamiento público.
La magnitud del desafío fiscal
Estabilizar la deuda brasileña para 2031 exigiría un esfuerzo fiscal de al menos 2,5 puntos porcentuales del PIB (Producto Interno Bruto), unos 350.000 millones de reales (cerca de 65.000 millones de dólares), según los cálculos de Roberto Secemski, economista jefe para Brasil del banco Barclays, con sede en Nueva York. Según explicó, un ajuste de esa escala choca con la rigidez presupuestaria de Brasil y un Congreso fragmentado, lo que vuelve la tarea "excepcionalmente difícil" sin importar quién ocupe la presidencia.
"Parece improbable que cualquiera de los dos candidatos logre impulsar un esfuerzo fiscal completo [de esa magnitud]", evaluó Secemski.
El economista de Barclays señaló que las primeras medidas que adopte el ganador de la elección funcionarán como una señal clave para los inversores, ya que deberán ser lo suficientemente sólidas como para convencer al mercado de que vendrán nuevas acciones de ajuste.
Cifras de deuda y déficit
Datos del Banco Central citados en el reportaje muestran que el déficit nominal de Brasil promedió 8,6% del PIB entre 2023 y 2025, y subió a 9,99% del PIB en los 12 meses hasta junio. La deuda bruta del gobierno alcanzó el 81,9% del PIB, un alza de 3,3 puntos porcentuales en el período considerado por el análisis.
El escenario electoral añade otra capa de incertidumbre sobre la capacidad de cualquier presidente electo para aprobar medidas de ajuste. Además de la presidencia, los electores también elegirán en octubre a los 513 diputados federales y a 54 de los 81 senadores, lo que convierte la composición del próximo Congreso en un factor determinante para la viabilidad de cualquier propuesta fiscal, sea de Lula o de Flávio Bolsonaro.