El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó este viernes 18 de septiembre que no acepta la calificación del PCC y del Comando Vermelho (CV), las dos mayores facciones criminales de Brasil, como organizaciones terroristas, decisión tomada por el gobierno de Estados Unidos. Para el mandatario, "el terrorismo fue el 8 de enero", los ataques de 2023 contra las sedes de los tres poderes en Brasilia. Habló en un acto de seguridad pública en Río de Janeiro, en plena campaña por su reelección.
"Necesitamos vencer al crimen organizado. Y no acepto la idea de que las facciones delictivas son terroristas, como dice Trump. Cuando Trump habla de terrorismo, habla de terrorismo de Estado, no de la lucha por el poder. ¿Quién hacía eso? Bolsonaro intentando dar el golpe el 8 de enero. Eso es terrorismo, pensando en matar a Lula, a Alckmin e incluso a Alexandre de Moraes. Eso es terrorismo de Estado", dijo Lula, según el sitio G1.
La disputa con Washington
La inclusión de las dos facciones en la lista estadounidense de organizaciones terroristas cambia el enfoque de la Casa Blanca, que pasó a tratar la lucha contra el narcotráfico sudamericano como prioridad de seguridad nacional, según el G1. Un informe de la administración Trump divulgado esta semana acusa a Brasil de fallar en el combate al PCC y al CV y exige medidas urgentes. El Ministerio de Justicia y el gobierno brasileño rechazaron las acusaciones y afirmaron que realizan operativos frecuentes de desarticulación patrimonial de las bandas y mantienen acuerdos de inteligencia y cooperación con agencias estadounidenses. Según la legislación brasileña, los grupos siguen siendo organizaciones criminales.
"Los bandidos son terroristas para las personas que viven en la periferia. Pero no acepto la idea de Trump de que las facciones criminales son terroristas", declaró el presidente, en declaraciones recogidas por InfoMoney. El expresidente Jair Bolsonaro, citado en el discurso, cumple arresto domiciliario por intento de golpe de Estado.
Recursos y fronteras
Lula vinculó el debate de seguridad con la soberanía sobre los recursos naturales. "Trump anda detrás de minerales críticos, petróleo y tierras raras. No, esto es nuestro", afirmó, según el G1. Defendió inversiones en las fuerzas de seguridad y mencionó el Margen Equatorial, en la costa de Amapá, donde Petrobras anunció un hallazgo de petróleo en el campo Morpho. "¿Cómo vamos a controlar 18.000 kilómetros de frontera sin inversión?", preguntó.
En el mismo acto, Lula dijo que creará un Ministerio de Seguridad Pública si es reelecto y prometió recuperar territorios dominados por facciones y milicias. También se comprometió a convertir 138 cárceles en penales de seguridad máxima, según InfoMoney. El impasse con Washington sigue abierto: el informe estadounidense exige medidas urgentes que el gobierno brasileño rechazó públicamente, y una enmienda constitucional que amplía el papel federal en seguridad pública aún espera votación en el Congreso.