El primer registro del día empieza temprano en los pabellones de seguridad máxima de la Penitenciaría Federal de Brasilia, seguido de la entrega del desayuno a los internos. Fue durante esa rutina, en la mañana de este domingo (30), cuando agentes encontraron a Marcos Silas Neves de Souza, señalado como líder de la facción criminal Cartel do Sul, inconsciente en su celda. Su muerte fue confirmada después de que se llamara al equipo de atención, según informó la Secretaría Nacional de Políticas Penales (Senappen), que confirmó el dato a GloboNews.
En una nota oficial reproducida por la cadena Band, el organismo federal afirmó que la muerte se produjo por suicidio, sin detallar las circunstancias. El portal g1 informó de la muerte sin indicar la causa. Según la secretaría, los órganos competentes ya fueron convocados y los trámites correspondientes están en marcha.
"La Secretaría Nacional de Políticas Penales informa que el interno Marco Silas fue encontrado inconsciente en su celda durante el primer registro y entrega de alimentos de esta mañana en la Penitenciaría Federal de Brasilia. Tras llamar al equipo de atención competente, se confirmó su fallecimiento. La muerte se produjo por suicidio." (traducido de la nota oficial)
Conocido por los apodos de Patrão y Amigo, según el portal Metrópoles, Marcos Silas tenía 42 años y era considerado uno de los principales líderes del crimen organizado en el estado de Paraná y una figura central del tráfico internacional de cocaína. Integró el Primer Comando de la Capital (PCC), la mayor facción criminal de Brasil, antes de romper con el grupo y fundar el Cartel do Sul, aliado, según g1, del Comando Vermelho (CV), la facción dominante en Río de Janeiro.
De una clínica de cirugía estética a una celda en Brasilia
La trayectoria que terminó en la celda de Brasilia pasó por São Paulo en 2021. Prófugo de la justicia de Paraná, con tres órdenes de captura abiertas, Marcos Silas fue arrestado en una clínica de cirugía plástica cerca de la avenida Paulista, donde se sometía a un procedimiento para cambiar su apariencia y usaba documentos falsos, informó g1. Las investigaciones lo señalaban como blanqueador de dinero del narcotráfico mediante la compra de inmuebles de lujo en el litoral de Santa Catarina: la Policía Federal identificó 260 apartamentos a su nombre.
Tras pasar por el sistema penitenciario de Paraná, fue trasladado en 2022 a una prisión federal de seguridad máxima en Campo Grande (Mato Grosso do Sul) y, más tarde, a Brasilia, unidad que, según registra Metrópoles, alberga a los principales líderes del PCC. En 2024, un informe del departamento de policía penitenciaria de Paraná, citado por Band, señaló un esquema de sobornos: el exdirector del órgano, Francisco Caricati, habría recibido 1 millón de reales para ubicar al narcotraficante en un pabellón de la cárcel de São José dos Pinhais donde sería más fácil conseguir un teléfono celular, y Marcos Silas habría pagado otros 500 mil reales para evitar que se firmara su traslado a una prisión federal. La Secretaría de Seguridad Pública de Paraná abrió una investigación; el traslado a Brasilia, según Band, no tenía relación con el caso.
Dentro de la penitenciaría, la rutina siguió tras confirmarse la muerte, con las mismas rondas de registro y entrega de alimentos que marcaron la mañana de este domingo. Los trámites en curso deberán explicar las circunstancias de la muerte de un hombre considerado por Band uno de los mayores traficantes de cocaína de Brasil, en una unidad federal de seguridad máxima.