El mercado ilegal dejó en 2025 pérdidas de medio billón de reales en la economía brasileña, según sondeos divulgados esta semana. El Foro Nacional contra la Piratería y la Ilegalidad (FNCP), entidad del sector privado, calcula 473,2 mil millones de reais de perjuicios en 15 sectores productivos el año pasado. La Asociación Brasileña de Combate a la Falsificación (ABCF) llega a 514 mil millones, un 8% más que en 2024. El diario de negocios Valor Econômico dedicó una serie de reportajes al tema, y el debate llegó al Congreso, donde una comisión de la Cámara de Diputados aprobó un paquete que propone una "agencia antimafia".
Las cifras del FNCP suman 326,3 mil millones de reais en pérdidas directas de la industria y 146,8 mil millones en evasión fiscal, según informó CNN Brasil. La tendencia es de alza constante: las pérdidas eran de 100 mil millones en 2014 y de 288 mil millones en 2020, un avance del 64% en cinco años. Vestuario (87,3 mil millones), bebidas alcohólicas (83,2 mil millones) y combustibles (29 mil millones) encabezan el ranking sectorial, y los agroquímicos aparecen con 20,6 mil millones. En el comercio, la Confederación Nacional de Comercio (CNC) contabilizó 179,3 mil millones en pérdidas en 2025 en combustibles, vestuario, electrónica y farmacias, el 13,8% de las ventas legales de esos sectores. El presidente del FNCP, Edson Vismona, recuerda que otros 35 sectores afectados aún no tienen datos computados: con ellos, la cuenta superaría los 500 mil millones. Según la Alianza Latinoamericana Anticontrabando (Alac), la ilegalidad equivale al 3,75% del PIB brasileño, frente al 2% de promedio regional.
Por dónde circula el dinero
El Valor describe el cambio de perfil del comercio ilegal: el pasero que traía ropa y bebidas de Paraguay en buses de turismo perdió espacio frente a redes organizadas insertas en cadenas logísticas globales. Según el diario, esas redes abrieron fábricas clandestinas en el país, algunas con registro fiscal activo, para producir cigarrillos de marcas paraguayas, bebidas y, más recientemente, agroquímicos y medicamentos, vendidos en territorios dominados por milicias. Hoy el 31% de los cigarrillos vendidos en Brasil son ilegales, y la tercera marca más vendida del país es de contrabando paraguayo, con el 10% del mercado, según un sondeo del Instituto Ipsos Ipec citado por CNN Brasil. "La pena prevista para quien falsifica una marca es de tres meses a un año. Una ecuación económica de altísimo lucro, porque las organizaciones criminales no pagan impuestos, y bajo riesgo", dice Vismona. Rodolpho Heck Ramazzini, director de la ABCF, estima que la fiscalización federal incauta menos del 6% del volumen de mercadería ilegal que entra al país.
Una agencia antimafia en debate
En la Cámara de Diputados, la Comisión Externa sobre los Actos de Piratería y la Agenda del "Brasil Legal" aprobó el 1 de septiembre el informe parcial del diputado Julio Lopes (PP-RJ), según la agencia de noticias de la Cámara. El texto trae tres propuestas: una enmienda constitucional que crea la Autoridad Nacional de Enfrentamiento a las Organizaciones Criminales, la "agencia antimafia", inspirada en una idea del fiscal Lincoln Gakiya, del Gaeco de São Paulo, el grupo especial contra el crimen organizado del Ministerio Público, según la revista Veja; un proyecto de ley que instituye el Sistema Nacional de Enfrentamiento a las Organizaciones Criminales (Sineoc), para articular organismos públicos; y un proyecto que endurece el combate a la piratería digital, con penas mayores por violación de derechos de autor y pérdida inmediata de las mercaderías decomisadas. El informe lista prácticas de "canibalización del mercado formal", desde el control territorial de la venta de bombonas de gas hasta el robo y la adulteración de combustibles, pasando por el contrabando de cigarrillos y agroquímicos y la venta de medicamentos falsificados en plataformas digitales. Para el relator, el país consolidó una economía paralela:
"Lo que se consolidó en el país, en los últimos años, es una economía subterránea multimillonaria y altamente sofisticada, articulada con engranajes del crimen organizado transnacional, de facciones armadas y milicias"
Lopes defiende transformar la capacidad de fiscalización del Estado, con inteligencia artificial, trazabilidad de mercaderías, modernización aduanera y responsabilidad de las plataformas de venta en línea. Tras la votación, parlamentarios y entidades del sector productivo lanzaron en la Cámara el Movimiento Brasil Legal. En una entrevista con Valor, la economista Cristina Pinotti, investigadora que estudia el crimen organizado a partir de la experiencia italiana, evaluó que Brasil daría un paso correcto al crear una agencia con el modelo de la Direzione Investigativa Antimafia (DIA) de Italia, siempre que venga acompañada de una agencia anticorrupción y otra de infraestructura digital. Como señal de alerta cita la alianza entre el PCC y la mafia calabresa 'Ndrangheta en el negocio de la cocaína que pasa por Brasil rumbo a Europa.
Del lado de la producción formal, el costo aparece en mercado perdido: las camisetas deportivas falsificadas ya sumaban el 34% de la categoría en 2025, y el sector textil vendió 225 millones de prendas piratas en el año, según datos citados por Valor. Del lado del consumidor, el riesgo está en el propio producto: medicamentos falsificados, combustibles adulterados y cigarrillos electrónicos vendidos sin regulación de la Anvisa, la agencia sanitaria brasileña, usados por unos 10 millones de brasileños, según un estudio de la USP con el Instituto Ipsos.