El barril Brent, referencia internacional del petróleo, subió un 6,3% este jueves y cerró en US$ 107,63, tras superar los US$ 108 durante la jornada. Según g1, es el nivel más alto desde mayo. El barril acumula una subida superior al 49% desde comienzos de julio, cuando se negociaba por debajo de US$ 72, y Valor Investe calcula que la escalada llega al 77% en el año.
El detonante del jueves fue la toma de Moca, ciudad portuaria del suroeste de Yemen, por el movimiento hutí, aliado de Irán. La zona funciona como ruta alternativa para el transporte de petróleo de Arabia Saudita, que venía ampliando sus exportaciones por el Mar Rojo tras la guerra con Irán, según O Globo. El conflicto entre Estados Unidos e Irán ya había afectado el flujo por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas petroleras del mundo, y la pérdida de otro punto de salida aumentó el temor a una caída de la oferta global. El diario recuerda además que el barril no cerraba tan alto desde mayo, poco antes de una tregua en la región y de la firma, en junio, de un protocolo de acuerdo entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra.
Presión sobre Estados Unidos
El petróleo a US$ 107 alejó a los inversores del riesgo en los principales mercados del mundo, informa O Globo. Brasil se movió a contracorriente: el dólar comercial cayó a R$ 5,10 y el Ibovespa cerró con una subida del 1,42%, en una jornada marcada por el calendario electoral. La factura preocupa al gobierno del presidente Donald Trump. Según g1, el petróleo más caro presiona la inflación y las tasas de interés en Estados Unidos al encarecer combustibles y productos transportados a las tiendas, a dos meses de las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre. El miércoles, Trump afirmó que los precios del petróleo probablemente no bajarán antes de la votación.
Brasil recorta impuestos y amplía subsidios
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó el miércoles un decreto que amplía el subsidio de la gasolina de R$ 0,44 a R$ 0,63 por litro y elimina los tributos sobre el etanol hidratado, con una reducción de R$ 0,19 por litro. El gobierno también publicó una medida provisoria, norma presidencial con fuerza de ley pendiente de aprobación del Congreso, que autoriza un subsidio de R$ 1 por litro de diésel. El beneficio se suma al subsidio de R$ 1,12 vigente hasta el 26 de septiembre; en ese período, el total llega a R$ 2,12 por litro.
Petrobras, la petrolera controlada por el Estado, informó que dejará de aplicar el descuento de R$ 0,44 por litro en la gasolina A, la versión pura que las refinerías venden a los distribuidores antes de mezclarla con etanol. El precio medio de la gasolina A para los distribuidores pasa a R$ 3,05 por litro y, según la compañía, la reducción neta en las bombas será de R$ 0,19 por litro.
El contexto aparece en la encuesta semanal de la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP, el regulador brasileño de combustibles): entre el 30 de agosto y el 5 de septiembre, la gasolina costaba en promedio R$ 6,51 por litro en las bombas de Brasil; el diésel S-10, R$ 6,88; y el etanol hidratado, R$ 3,95. Los recortes de impuestos deberían aliviar las bombas, pero un alivio duradero depende de una tregua que, en la propia evaluación de Trump, difícilmente llegará antes de noviembre.