Cuentas automatizadas y perfiles falsos están siendo usados para intentar moldear las conversaciones en redes sociales sobre las elecciones brasileñas de 2026, según un reportaje publicado por G1 el martes 26 de agosto. La nota forma parte de una serie de 50 videos en la que G1 explica los principales temas de la contienda electoral, incluido el papel de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, los deepfakes y los influenciadores digitales en la campaña.
El reportaje distingue entre dos tipos de cuentas. Un bot es una cuenta automatizada, programada para publicar, dar "me gusta", comentar o compartir contenidos sin que haya una persona detrás de cada acción. Un perfil falso, en cambio, es una cuenta creada para hacerse pasar por una persona real, pero manejada por alguien (o un grupo) que no es quien dice ser. Ambos pueden inundar publicaciones de candidatos con cientos o miles de comentarios a favor de un nombre político o en ataque a un rival.
Según Yasmin Curzi, profesora de la Fundação Getulio Vargas (FGV, una institución brasileña de investigación y educación superior) que estudia el discurso de odio, el objetivo de estos perfiles suele no ser cambiar el voto de los indecisos. "Obviamente, el bot interfiere en el debate público, pero no necesariamente logra convertir votantes de verdad. Todavía no es posible trazar un vínculo exacto que diga 'fue la red social la que eligió'", declaró la especialista al medio. Según ella, el efecto principal es otro: reforzar posiciones que la gente ya tiene. "En realidad, el bot sirve para el sesgo de confirmación. Va a influir en personas que ya tienen una posición política definida o que ya están en determinado espectro político", agregó.
Crear una impresión de popularidad
Otra función descrita en el reportaje es generar la sensación artificial de que un tema o candidato es más relevante de lo que realmente es. G1 compara el mecanismo con una escena hipotética: si cien personas entraran a una plaza y gritaran la misma frase al mismo tiempo, quienes pasaran por ahí podrían pensar que ese es el principal tema del día. En las redes, miles de mensajes que repiten la misma idea pueden producir un efecto parecido, haciendo que un tema o candidato parezca tener más apoyo del que realmente tiene y reforzando así las opiniones de quienes ya pensaban de esa manera.
Curzi advirtió, sin embargo, que no todo bot se usa con fines ilegales o de manipulación política. Según la profesora, también existen bots dedicados a actividades consideradas positivas, como el monitoreo automatizado de proyectos de ley y de acciones del poder público, una herramienta que incluso puede ayudar a seguir de cerca la propia política institucional.
El reportaje forma parte de una serie de G1 dirigida a explicar a los votantes el funcionamiento de las elecciones de 2026 en Brasil, que abarca el papel de las encuestas, los cargos en disputa, el Congreso y las nuevas tecnologías que marcarán la campaña de este año.