X, la antigua Twitter, actualizó el martes por la noche (25) su algoritmo de recomendación para dejar de sugerir perfiles de candidatos registrados a usuarios que no los siguen, después de pasar los primeros diez días de la campaña electoral brasileña incumpliendo una norma del TSE (Tribunal Superior Electoral), el órgano que regula las elecciones en Brasil. El cambio ocurrió tras las preguntas del diario Folha de S.Paulo, que constató, junto a un análisis de la organización Sleeping Giants Brasil, que el filtro de la plataforma no alcanzaba al menos 1.442 cuentas de candidatos.
La norma del TSE prohíbe que las redes sociales incluyan perfiles declarados por candidatos en sus sistemas de recomendación durante la campaña, que comenzó el 16 de agosto. En la práctica, la plataforma no puede mostrar la publicación de un candidato a quien no sigue esa cuenta. Piensa en el algoritmo de recomendación como el escaparate de una tienda: seguir un perfil es como entrar en la tienda por iniciativa propia, y la recomendación es el producto que el comerciante pone en el escaparate para quien pasa por la calle. Según las reglas electorales, el contenido de candidatos no puede ir al escaparate. La única excepción son las publicaciones promocionadas mediante pago.
El 14 de agosto, X anunció que aplicaría la norma y, alegando transparencia, publicó el documento con la lista de cuentas que el filtro alcanzaría. Hasta la tarde del martes, la lista tenía 665 perfiles. Sin embargo, las campañas habían declarado al TSE más de 2.107 cuentas en X, según el levantamiento del periódico. Es decir, al menos 1.442 perfiles de candidatos, de distintos partidos, seguían fuera del filtro y podían aparecer como recomendación para cualquier usuario. Folha afirma haber encontrado varios de ellos siendo recomendados mientras navegaba por la plataforma.
Tras el contacto de la redacción, la lista de cuentas sujetas al filtro saltó a casi 2.400 esa misma noche, y Folha dice no haber encontrado más recomendaciones de candidatos. Aun así, hubo un período de trato desigual: los candidatos filtrados desde el inicio de la campaña perdieron alcance que sus rivales mantuvieron durante al menos diez días.
El caso deja ver los incentivos en juego. La recomendación es el motor de atención, y de ingresos publicitarios, de redes como X: cuanto más empuja la plataforma contenido a quien no sigue una cuenta, más tiempo de pantalla y más anuncios. Justamente la excepción de la regla, el impulso pagado, también es una fuente de ingresos. Y el historial pesa: en 2024, X estuvo suspendida en Brasil durante casi 40 días por desacatar órdenes del Supremo Tribunal Federal, y cumplir las normas electorales sale más barato que arriesgar un nuevo choque con la justicia en uno de sus mayores mercados.
Lo que aún no sabemos
No está claro por qué la lista inicial quedó tan por debajo del universo de cuentas declaradas, si por una falla técnica o por el criterio usado por la empresa para armar el filtro. Tampoco se sabe cuántas visualizaciones acumularon los perfiles fuera del filtro en ese intervalo, ni si el TSE abrirá una investigación o aplicará alguna sanción.
Lo que conviene vigilar: la reacción del tribunal, que puede exigir explicaciones formales a la empresa, y la lista de cuentas filtradas, que el propio X publicó y que las campañas pueden consultar para confirmar si sus perfiles están en ella. Si en tu cronología sigue apareciendo la recomendación de la cuenta de un candidato que no sigues, es señal de que el filtro todavía tiene agujeros.