La cabellera blanca de Gilberto Gil giraba en 360 grados en la pantalla del Palco Mundo mientras él caminaba despacio hacia el centro del escenario, vestido de blanco con pedrería plateada y con su guitarra en la mano. Era la noche del lunes 7 de septiembre, cuarto día del Rock in Rio, y la primera imagen que el público tuvo del bahiano de 84 años fue la de un hombre que llega sin apuro, tal vez porque ya ha recorrido ese camino muchas veces.
La frase de la noche llegó en el primer momento en que Gil se dirigió al público. "Estuve en el primer Rock in Rio. Quizá este sea el último. Estoy cansado, ya veremos", dijo el artista, según el G1, antes de abrir el espectáculo con Cérebro Eletrônico, de 1969, y sus versos sobre quien puede decidir si vive o muere.
Cansado, pero dueño del escenario. Fue su quinta presentación en el festival, tras dos participaciones en la edición inaugural de 1985, además de 2001 y 2022. Con la voz frágil y caminando poco, tocó 16 canciones en poco más de una hora, entre ellas Andar com Fé, Toda Menina Baiana, Realce, Pela Internet y Palco. Habló en inglés, hizo versiones de Bob Marley y Rita Lee, y llamó al productor Liminha para tocar el bajo en Vamos Fugir, de 1984. Según la Rolling Stone Brasil, el público respondió al anuncio con suspiros y protestas, y el show precedió al de Elton John, en uno de los últimos conciertos de su carrera en Brasil.
Una despedida por etapas
La posibilidad de retirarse no es nueva en la agenda de Gil. Llegó al Rock in Rio tras una temporada de unas 30 presentaciones de la gira Tempo Rei, que pasó por Brasil, Argentina y Chile y terminó en marzo, en el estadio Allianz Parque, en São Paulo. Aquellos shows se vendieron como una despedida, aunque el propio Gil aclaró entonces que el adiós era solo a las grandes giras. Esta semana pareció despedirse de un escenario más: días antes del festival, abrió encuestas en redes sociales para que sus seguidores lo ayudaran a elegir el repertorio.
Gil ha estado en el centro de la música brasileña durante seis décadas. Nacido en Salvador, fue uno de los fundadores de la Tropicália, el movimiento de finales de los años 1960 que mezcló la música popular brasileña con el rock y la experimentación en estudio, junto a Caetano Veloso, y fue ministro de Cultura de Brasil entre 2003 y 2008. El Rock in Rio, celebrado por primera vez en Río de Janeiro en 1985, se convirtió con los años en uno de los mayores festivales de música del mundo. Si Gil aceptará otra invitación quedó, por ahora, como una pregunta abierta.
Al final, la noche volvió a la imagen inicial: la cabeza blanca girando lentamente en la pantalla. "Estoy cansado, ya veremos", repitió Gil. Si esa cabeza volverá a girar en otro festival, ni el propio Gil lo sabe.