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El banco de Edir Macedo invirtió R$ 271 millones en papeles podres como los del Master

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ANPor André Nakamura•18 de septiembre de 2026•Fuentes: Folha de S.Paulo, Valor Econômico, Estadão

El banco Digimais, controlado por el Grupo Record, la empresa de medios del obispo Edir Macedo, fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios, compró R$ 271,4 millones en valores del extinto Besc (Banco del Estado de Santa Catarina) a través de un fondo de inversión llamado Betel, informó el diario Folha de S.Paulo este viernes (18). Son papeles, llamados cártulas, que casi no valen nada en el mercado, del mismo tipo que usó el Banco Master en el esquema de inflar balances que se investiga en el caso Master. Los datos provienen de la CVM, el regulador de valores de Brasil, y fueron enviados a la comisión de investigación del Senado sobre el crimen organizado.

Hasta enero de este año, el Digimais era el único cotista del Betel y todo su patrimonio, de R$ 271,4 millones, estaba invertido en los papeles del Besc, según datos de la CVM obtenidos por el diario. El monto equivale al 82% del patrimonio líquido del banco, de R$ 331 millones en su último balance. El fondo se creó el 24 de abril de 2025 con el nombre PNG International Bank y pasó a llamarse Betel el 26 de junio de ese año, cuando el Digimais compró toda la emisión de cuotas. La inversión en papeles del Besc aparece en los informes del fondo desde julio de 2025 y se mantiene hasta el dato más reciente, de agosto de este año.

El recorrido del papel

Las cártulas fueron compradas a otros dos fondos, el SDG II y el BB Claim, según la Folha. Ambos integran una cadena cuyos dueños finales son hijos de João Carlos Mansur, dueño de la gestora Reag, que administraba los fondos del Master y del Digimais y fue liquidada por el Banco Central de Brasil en enero, acusada de violar normas del sistema financiero. En el caso Master, el SDG II sirvió para esconder R$ 5.400 millones en préstamos del banco de Daniel Vorcaro, y fondos ligados a la institución compraban títulos del Besc como si valieran millones, para inflar activos, respaldar retiros voluminosos y sostener la captación mediante CDB, un bono bancario brasileño parecido a un certificado de depósito. La CVM investiga operaciones de la Reag con papeles del Besc desde 2022. La gestora no respondió a la solicitud de comentarios. Mansur presentó una propuesta de colaboración premiada a la Procuraduría General de la República y esperaba la aprobación del ministro André Mendonça, relator del caso Master en el Supremo Tribunal Federal, hasta que la crisis en la corte paralizó las investigaciones.

Consultado, el Digimais afirmó que el Betel dejó de integrar su cartera en octubre de 2025. La Folha señala que la afirmación contradice los datos de la CVM enviados a la comisión del Senado. El fondo no aparece en el balance del banco ni en el conglomerado prudencial registrado ante el Banco Central, y la institución no informó cuánto habría recibido por las cuotas, en caso de que se hayan vendido. Betel significa "casa de Dios" en hebreo y es el nombre de una ciudad bíblica que, según el relato, Jacob habría fundado tras un sueño profético.

Investigación y balance

La Policía Federal investiga al Digimais por supuesta manipulación de informes financieros para ocultar su situación real y aparentar solidez ante los organismos de control. Los delitos bajo investigación incluyen gestión fraudulenta, inserción de datos falsos en informes y préstamos que la ley brasileña prohíbe a los bancos, con foco también en la compra de precatórios, deudas judiciales a cargo del Estado. Según la Folha, los investigadores ya habían identificado métodos parecidos a los del Master para inflar el patrimonio del banco, pero el uso de cártulas del Besc no había aparecido. El jueves (17), el banco divulgó un balance con pérdida de R$ 581,4 millones en el primer semestre, cifra también reportada por Valor Econômico y superior a su patrimonio líquido de R$ 331 millones.

El Estadão ya había mostrado, en mayo, que el banco usaba fondos de los que era el propio cotista para sacar del balance carteras con morosidad. Con eso declaró una ganancia de R$ 31 millones al cierre de 2025 y dejó de registrar al menos R$ 480 millones en créditos vencidos, además de vender precatórios a la propia holding de Macedo, según el periódico, que estimó en unos R$ 3.000 millones las inversiones en fondos que los auditores no pudieron examinar. Para quienes invierten en CDB de bancos medianos, el caso muestra que fondos fuera del balance pueden contener papeles sin valor de mercado, y que es el tamaño del balance el que define cuánto puede captar una institución. Para los clientes del financiamiento de vehículos, el mayor negocio del banco, y del crédito consignado, el Digimais sigue en venta tras más de un año, investigado por la Policía Federal y con una pérdida semestral mayor que su propio patrimonio líquido.

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