Brasil y Estados Unidos retomarán el próximo lunes 31 las negociaciones técnicas sobre el paquete de aranceles impuesto por el gobierno de Donald Trump a los productos brasileños. El ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, mantendrán una reunión virtual a las 14:30, hora de Brasilia. El encuentro fue confirmado por el ministerio, según reportes de Carta Capital y de Agência Brasil.
La reanudación se acordó tras la llamada telefónica entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump del viernes 21. La conversación duró alrededor de una hora y veinte minutos y, según el Palacio de Planalto, sede del gobierno brasileño, transcurrió en tono cordial. Lula defendió la reapertura de las negociaciones, afirmó que las justificaciones estadounidenses para los aranceles son infundadas y argumentó que las medidas perjudican las economías de los dos países. Trump coincidió en la necesidad de preservar la relación comercial e indicó que los equipos técnicos volverían a conversar.
De acuerdo con Carta Capital, el primer objetivo del gobierno brasileño será ampliar la lista de productos exentos de los aranceles adicionales. Solo en una segunda etapa Brasil pretende discutir la reversión completa de las medidas. Desde el anuncio de los cobros, el gobierno registra más de 30 contactos con autoridades estadounidenses en distintos niveles.
Qué está en juego
Estados Unidos aplicó este año dos rondas de sobretasas contra productos brasileños. En julio, la oficina del representante comercial estadounidense impuso un arancel adicional del 25% sobre productos como hierro y acero, indumentaria, calzado, azúcar, etanol, productos farmacéuticos y maquinaria, tras una investigación que señaló prácticas brasileñas supuestamente perjudiciales para el comercio bilateral, incluidos temas como Pix, el sistema brasileño de pagos instantáneos, y la regulación de plataformas digitales. Después, una segunda sobretasa, del 12,5%, alcanzó a otros productos, bajo la alegación de que Brasil no adopta mecanismos eficaces contra la importación de mercancías producidas con trabajo forzado. Sumados, los cobros elevan el arancel de algunos productos al 37,5%.
No todos los productos resultan alcanzados. Petróleo, café y carne bovina están entre los ítems libres de las tasas adicionales. Según un relevamiento del Ministerio de Desarrollo citado por Agência Brasil, los aranceles vigentes desde finales de julio afectan cerca de US$ 6.600 millones en exportaciones brasileñas al mercado estadounidense.
En paralelo a la negociación directa, Brasil ya presentó un pedido de consultas en la Organización Mundial del Comercio (OMC), argumentando que los aranceles son inconsistentes con las reglas del organismo, y Estados Unidos aceptó participar del proceso. El gobierno brasileño también anunció la apertura de un proceso de reciprocidad económica y subraya que, en la relación comercial entre los dos países, Estados Unidos registra superávit, es decir, vende más a Brasil de lo que compra.