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Brasileña traficada en Camboya dice haber sido ofrecida como 'premio' y violada

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Una brasileña traficada a un complejo de estafas en Poipet, ciudad camboyana en la frontera con Tailandia, fue ofrecida como "premio" a un grupo de criminales y violada. El testimonio fue recogido por Amnistía Internacional y publicado en junio en un informe sobre la industria del fraude en el país, y revelado esta semana por Folha de S.Paulo en la serie Carga Humana. El caso expone la doble violencia que sufren las mujeres víctimas de trata en el Sudeste Asiático: al cautiverio y al trabajo forzado se suma el abuso sexual.

La víctima, identificada como Cecília, nombre ficticio, estaba retenida en uno de los complejos donde personas captadas con falsas ofertas de empleo son obligadas a cometer estafas financieras en jornadas agotadoras. Cuando el gerente del lugar decidió recompensar el "buen desempeño" de un grupo de estafadores, entregó a la brasileña como un objeto.

"Fue como un premio por un buen trabajo. Dijo que yo era como 'un regalo'. Me violaron", relató Cecília a Amnistía Internacional.

El caso de Cecília se suma al de otros brasileños. De los 84 registros de trata de personas que involucraron a ciudadanos del país en 2025, el 54,8% eran mujeres, incluida una transexual, según datos del protocolo federal de atención a víctimas publicados por el Ministerio de Justicia. En 2024, los hombres eran mayoría, con el 58,7% de 63 casos. Camboya fue el principal destino de las víctimas brasileñas el año pasado, con 44 de los 84 registros, según la serie de Folha.

Las propias cifras oficiales reflejan la invisibilidad del abuso sexual. En las atenciones registradas por el protocolo, el trabajo esclavo apareció como la principal finalidad del delito en 2025; en las investigaciones de la Policía Federal (PF), lideró la explotación sexual. Para Marina Bernardes, coordinadora general de lucha contra la trata de personas y el contrabando de migrantes del Ministerio de Justicia, aún es pronto para decir si la predominancia femenina marca una nueva tendencia, pero el dato de la PF "rompe" la invisibilización de la explotación sexual como finalidad de la trata.

Lo que encontró Amnistía Internacional

El relato de la brasileña forma parte del informe Falling Through the Cracks ("cayendo por las grietas"), en el que Amnistía evalúa la ofensiva anunciada por el gobierno camboyano en julio de 2025 contra los complejos de estafas, instalaciones controladas por grupos criminales organizados que funcionan como prisiones. La organización mapeó 86 complejos y halló evidencias de intervención estatal en solo 24. Entre los 73 sobrevivientes de 16 países entrevistados, seis mujeres describieron violaciones y otros malos tratos, y cinco dijeron haber sido violadas por gerentes. Ninguno de los 73 fue reconocido por las autoridades como víctima de trata de personas.

Detrás de las cifras, los intereses en juego divergen. El gobierno de Camboya afirma haber cerrado más de 200 centros de estafas y liberado a más de 3.000 víctimas, y quiere proyectar control sobre un problema que mancha la imagen del país. Amnistía ve gestión de apariencias: sobrevivientes contaron que policías iban a los complejos a retirar cadáveres y tomar café con los gerentes, sin arrestar a nadie. "Detrás de cada titular sobre un operativo o un arresto hay sobrevivientes de esclavitud, tortura y violación casi sin apoyo", dijo Montse Ferrer, codirectora regional de la organización. Los países de origen de las víctimas, entre ellos Brasil, enfrentan la presión contraria: repatriar a sus ciudadanos. En enero, Amnistía ya advertía de una crisis humanitaria de sobrevivientes sin pasaporte, dinero ni asistencia, entre ellos brasileños, y exigía acción a los gobiernos de origen.

La misma red que esclaviza extranjeros en Camboya apunta a víctimas dentro de Brasil. Otra crónica de la serie de Folha mostró a brasileños traficados obligados a estafar a compatriotas haciéndose pasar por agentes de la Policía Federal. Para Brasilia, el desafío es doble: dar respuesta consular a quienes logran salir de los complejos e interrumpir la captación que empieza con la promesa de un empleo al otro lado del mundo.

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