La campaña presidencial del senador Flavio Bolsonaro (PL) movilizó aliados en el Senado de Brasil para intentar aplazar la votación de la enmienda constitucional (conocida como PEC) que acaba con la jornada laboral 6x1, seis días de trabajo por uno de descanso, según informa el diario O Globo. El movimiento comenzó después de que el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, señalara que puede llevar la propuesta a votación. La medida es una bandera electoral del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, que busca aprobarla antes de las elecciones de octubre.
Según O Globo, la articulación está concentrada en el senador Rogerio Marinho (PL-RN), coordinador de la candidatura de Flavio. Durante la primera semana de esfuerzo concentrado del Congreso, en agosto, Marinho intentó un acuerdo con Alcolumbre para que la PEC no se votara en el período electoral. La estrategia sufrió un revés: esa misma semana, Alcolumbre se reunió con Lula, se comprometió a destrabar la propuesta y la envió a la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), donde el relator será el senador Omar Aziz (PSD-AM), aliado del gobierno.
El diario agrega que el plan de la oposición es usar pedidos de revisión y enmiendas para ganar tiempo e impedir que el texto pase por la comisión y el pleno en la última semana de votaciones, prevista a partir del 31 de agosto. Incluso aliados del gobierno, como el presidente de la CCJ, Otto Alencar (PSD-BA), y el propio Aziz, admiten que el escenario es incierto y que no hay garantía de acuerdo para votar antes de los comicios. Aziz afirma que presentará su informe durante esa semana, pero que la fecha dependerá de los líderes de las bancadas.
Aprobada por la Cámara de Diputados el 27 de mayo, la enmienda reduce la jornada máxima a 40 horas semanales y garantiza dos días de descanso remunerado sin recorte salarial, según la agencia de noticias del Senado. La transición es gradual: 60 días después de la promulgación, la jornada baja a 42 horas; tras 12 meses, queda definitivamente en 40. Para aprobarse, el texto necesita al menos 49 votos en el pleno del Senado, en dos rondas.
Marinho presentó una PEC alternativa que permite al trabajador elegir entre el régimen laboral tradicional y un modelo basado en horas efectivamente trabajadas, con negociación individual o colectiva. Alencar dijo que no designará relator para esa propuesta, aunque admitió que partes de ella podrían incorporarse al texto principal si hay acuerdo. En público, la campaña de Flavio evita atacar el fondo de la medida y sostiene que el debate debe darse fuera del período electoral. "Lula está desesperado, su gobierno fue un desastre", dijo el diputado Alfredo Gaspar, compañero de fórmula de Flavio, que votó a favor de la PEC en la Cámara. Daniella Marques, del equipo económico del candidato, calificó la discusión de "un debate populista" en un evento empresarial el viernes.
En la otra orilla, el portal g1 informa que Lula se reúne este miércoles (26) con Alcolumbre y con el presidente de la Cámara, Hugo Motta, para destrabar proyectos con potencial impacto electoral, entre ellos la PEC de la 6x1, una enmienda de seguridad pública, la ley de minerales críticos y la medida provisional que eliminó el impuesto a las compras internacionales de bajo valor.