Cualquiera que se detenga en la estación de servicio del barrio para cargar combustible en una furgoneta de reparto o una moto de entregas sigue de cerca cada centavo de variación. El gasto del trabajador urbano depende directamente de rutas marítimas lejanas como el estrecho de Ormuz. Con la vista puesta en ese corredor, Pekín rechazó las advertencias de Washington y avisó que tomará medidas de represalia comercial si Estados Unidos sanciona a refinerías y buques petroleros chinos que transportan crudo iraní.
Según informaciones de Correio Braziliense y agencias internacionales, el gobierno chino sostuvo que sus intercambios comerciales con Teherán son legítimos y están amparados por el derecho internacional. El portavoz del Ministerio de Comercio de China declaró que su país defenderá con firmeza los derechos e intereses de sus empresas si la Casa Blanca aplica bloqueos financieros y operativos a sus operaciones de transporte.
La tensión aumentó luego de que la administración de Donald Trump intensificara la presión sobre las exportaciones de petróleo de Irán, con el foco puesto en buques e instalaciones que navegan por el golfo Pérsico. Washington busca recortar los ingresos petroleros iraníes y amenaza con suspender el acceso al sistema financiero estadounidense a las compañías extranjeras involucradas. China se mantiene como el mayor comprador de crudo iraní a través de refinerías independientes.
Qué cambia y qué está en juego
La disputa entre las dos mayores economías del planeta afecta de manera directa a la logística internacional y a los costos de transporte en las ciudades:
- A quién afecta: navieras, refinerías chinas y empresas de transporte de carga en todo el mundo.
- Qué cambia: los barcos corren el riesgo de perder seguros marítimos, sufrir retenciones portuarias y enfrentar vetos comerciales estadounidenses.
- Plazos: las sanciones y posibles represalias dependerán de las órdenes ejecutivas que emita Washington.
- Impacto en el bolsillo: la presión sobre la oferta eleva las cotizaciones del petróleo y encarece el diésel y la gasolina en los surtidores.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China señaló a Estados Unidos como responsable de alterar las cadenas globales de suministro. Pekín afirmó que las medidas unilaterales sin respaldo de la ONU distorsionan el comercio normal. Por su parte, funcionarios estadounidenses aseguraron que continuarán aplicando medidas de seguridad nacional para restringir los fondos del gobierno iraní.