Una encuesta del instituto Datafolha divulgada este sábado (12) mide el desgaste de los dos ministros protagonistas de la crisis del STF, el Supremo de Brasil. El 34% de los brasileños cree que Alexandre de Moraes debe ser alejado temporalmente del cargo, y el 28%, que debe enfrentar un proceso de impeachment. Para su colega André Mendonça, el 37% apoya el alejamiento temporal y el 12%, el impeachment. En Brasil, un proceso así contra un ministro del STF lo juzga el Senado.
Datafolha escuchó a 2.002 personas en 125 ciudades entre el martes (8) y el jueves (10). El margen de error es de dos puntos porcentuales y el nivel de confianza, del 95%. El sondeo fue encargado por el diario Folha de S.Paulo y por Globo, y está registrado ante la justicia electoral con el código BR-01833/2026. Según Folha, el trabajo de campo terminó antes de episodios importantes registrados el viernes (11).
Cómo estalló la crisis
La crisis estalló el 1 de septiembre, cuando Mendonça, relator del caso del banco Master en el STF, liberó un informe de la Policía Federal con mensajes del exbanquero Daniel Vorcaro a un contacto que los investigadores atribuyen a Moraes. El documento cita un contrato de 131 millones de reales entre Vorcaro y el despacho de la esposa del ministro, además de mensajes en los que el banquero preguntaba si debía huir del país para evitar la prisión. Folha describe el conflicto como la peor crisis institucional de la historia del tribunal.
Después, Moraes sostuvo que había indicios de irregularidades en la actuación de Mendonça, entre ellas un posible favorecimiento político, y pidió que su colega fuera investigado en la investigación de las fake news. El presidente del STF, Edson Fachin, retiró ese pedido del expediente y le quitó a Moraes la relatoría. La disputa también alcanzó a la Policía Federal: el día 8, Mendonça apartó al director general Andrei Rodrigues y al director de Inteligencia, Leandro Almada; el ministro Flávio Dino ordenó su reintegración al día siguiente; Fachin suspendió las dos medidas y Rodrigues siguió en el cargo. En una manifestación enviada a Fachin el viernes (11), Rodrigues negó que la Policía Federal haya monitoreado a Mendonça y afirmó que los informes se elaboraron de forma regular y se enviaron a Moraes por orden judicial.
El resto de la encuesta
Otras preguntas del mismo sondeo miden el desgaste institucional del tribunal. Según el g1, el 76% dice que los ministros del STF tienen demasiado poder y el 77% concuerda en que hoy se confía menos en el tribunal que en el pasado. Aun así, el 71% dice que el STF es esencial para proteger la democracia. La crisis también llegó a la campaña presidencial: para el 85% de los electores, las acusaciones contra Moraes no cambiaron su intención de voto; en el caso de Mendonça, son el 86%. Según Folha, el 66% de los encuestados dice conocer el caso que involucra a Moraes.
El próximo capítulo llega el martes (15), cuando Fachin convocó una sesión extraordinaria del plenario para discutir el informe de la Policía Federal y el curso del caso de Moraes. Este sábado, según el g1, Fachin rechazó juzgar juntos a los dos ministros y fijó para el 23 de septiembre la sesión sobre Mendonça. La Fiscalía General de la República (PGR) pidió la nulidad del informe policial.