El real brasileño se apreció frente al dólar este martes (8): la moneda estadounidense cerró en R$ 5,089, con caída de 0,79% y su menor nivel de cierre desde el 7 de agosto. En términos simples, US$ 100 costaron R$ 508,90 al final de la jornada. Con la baja acumulada de 7,28% en el año, registrada por la agencia estatal Agência Brasil, esa misma compra costaba unos R$ 40 más al comienzo de 2026.
La bolsa siguió el camino inverso: el Ibovespa, índice de referencia de la B3 de São Paulo, subió 1,20%, a 187.366 puntos, su mejor cierre desde el 4 de mayo. El volumen del día sumó R$ 29,76 mil millones. Las acciones de Petrobras, las más negociadas del índice, ganaron 2,08% (preferentes) y 2,36% (ordinarias), impulsadas por el petróleo en el exterior.
En el mercado externo, el barril Brent, referencia internacional del petróleo, cerró en US$ 97,92 (+0,9%), y el WTI, referencia en Estados Unidos, en US$ 93,03 (+1,7%). Según la Agência Brasil, los precios subieron tras ataques contra ciudades del sur de Arabia Saudita e instalaciones energéticas, en medio de tensiones en el Golfo Pérsico. El Estrecho de Ormuz, por donde pasaba cerca del 20% del petróleo consumido en el mundo antes de la escalada del conflicto, sigue en el centro de las preocupaciones.
Por qué las encuestas mueven el tipo de cambio
El dólar a la vista es el precio, en reales, de un dólar entregado de inmediato, y oscila con las apuestas de los inversores sobre tasas de interés, inflación y cuentas públicas, temas que cambian según quién gane la elección presidencial de octubre. Por eso el mercado sigue las encuestas de intención de voto. Este martes, InfoMoney asoció la caída de la moneda al avance del senador Flávio Bolsonaro en las encuestas, y G1 citó el escenario electoral y el petróleo entre los factores de la jornada.
Encuestas divulgadas en los últimos días mostraron a Flávio, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, numéricamente por delante del presidente Lula en escenarios de segunda vuelta, incluida una BTG/Nexus que marcó 46% contra 45%. En septiembre, el dólar ya cayó 1,82% en cinco sesiones, tras subir 2,16% en agosto. El inversor extranjero sigue comprando acciones brasileñas: la entrada neta sumó R$ 3,9 mil millones en las tres primeras sesiones del mes, según datos de la B3.
Para el bolsillo, un dólar más barato alivia el costo de los productos importados, desde electrónica hasta trigo y fertilizantes. El petróleo caro tira para el otro lado: los contratos recortaron parte de la alza durante el día por temor a que los combustibles más caros pesen sobre la inflación y el crecimiento global, según la Agência Brasil. A lo largo de la sesión, la moneda osciló entre R$ 5,1289 y R$ 5,0713.