El Senado Federal de Brasil enfrenta un estancamiento político en torno al Proyecto de Ley 6.461/2019, que crea el Estatuto del Aprendiz (Estatuto do Aprendiz). La iniciativa se tramita bajo régimen de urgencia, pero la falta de acuerdo entre los senadores amenaza con posponer la votación prevista para principios de septiembre. La propuesta busca regular la contratación laboral de jóvenes tras siete años de debate en el Congreso Nacional.
Organizaciones sociales que intermedian la inserción laboral juvenil alertan sobre el impacto de las modificaciones propuestas. Según el Centro de Integración Empresa-Escuela (CIEE) y la Federación Brasileña de Asociaciones Socioeducativas de Adolescentes (Febraeda), varias enmiendas legislativas podrían suprimir cerca de 500.000 puestos de aprendizaje en todo el país. La información fue difundida por el diario Folha de S.Paulo.
Las entidades intermediarias sostienen que la aprobación del texto original permitiría una expansión significativa del empleo juvenil. El director ejecutivo del CIEE, Humberto Casagrande, afirmó que la ratificación del marco regulatorio sin enmiendas reductoras podría elevar el número de contratos de los actuales 800.000 a 1,2 millones. La estimación se basa en los registros oficiales de empleo del Caged.
La resistencia en el Senado proviene de enmiendas impulsadas por sectores empresariales. Las propuestas buscan flexibilizar las cuotas obligatorias de contratación, que varían según el tamaño de la plantilla de cada empresa, y reducir las multas aplicadas a las compañías que no cumplan con las metas de contratación.
La votación definitiva dependerá de las negociaciones entre los líderes de los bloques legislativos. Los senadores evalúan si someterán el proyecto a votación en septiembre o si postergarán la decisión para concertar un texto de compromiso.