Más de 100 millones de brasileños, casi la mitad de la población del país, podrían entrar en un programa de renegociación de deudas si Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato del PL, gana la elección presidencial de 2026 en Brasil. La promesa la hizo Daniella Marques, asesora económica de la campaña y expresidenta de Caixa Econômica Federal, el banco estatal brasileño, en una entrevista con el videocast C-Level, de Folha de S.Paulo.
Según Marques, las familias brasileñas hoy destinan cerca del 40% de su ingreso mensual solo a pagar deudas. En la práctica, eso significa que de cada cinco reales que gana una familia, dos ya desaparecen antes de cubrir el alquiler, la comida o la gasolina.
Para entender: una regla fiscal es el conjunto de normas que limita cuánto puede gastar un gobierno cada año, para evitar que la deuda pública crezca más rápido que la economía. Brasil adoptó un tope de gasto en 2016, la regla se flexibilizó hacia el final del gobierno de Jair Bolsonaro y en 2023, ya con Lula, fue reemplazada por el actual marco fiscal.
Marques afirma que Flávio se comprometió a proponer una PEC de transición (una enmienda constitucional transitoria) que reuniría a los tres poderes del Estado en una autocontención del gasto capaz de generar un ahorro equivalente al 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB). No detalló cómo se repartiría ese recorte entre ministerios y programas, y su tono se endureció ante preguntas sobre la viabilidad de la propuesta.
"Quien hará ese detalle será el Congreso, eso es lo que saldrá de allí y lo que lo definirá. Yo no soy adivina", dijo, usando una expresión brasileña que hace referencia a una conocida vidente de la televisión.
Sobre la trayectoria de la deuda pública, Marques comparó ambas gestiones: el gobierno de Bolsonaro asumió con una relación deuda/PIB de 75,27% y la entregó en 71,67%, según dijo. Bajo el PT, el indicador llegó a casi 82% en junio de 2026, creciendo más rápido que la economía, como una factura de tarjeta de crédito que sube cada mes más deprisa que el salario de quien la paga.
Marques también dijo que Brasil vive hoy "la tasa de interés real más alta del mundo", lo que, según ella, ayuda a explicar por qué más de 6.000 empresas entraron en recuperación judicial, extrajudicial o quiebra en este semestre, frente a menos de 1.500 durante la pandemia, cuando buena parte de la economía estuvo paralizada. Rechazó las comparaciones con Desenrola, el programa de renegociación de deudas del gobierno de Lula, al que calificó como algo que "no funciona".
Hasta el cierre de este reportaje, la entrevista solo había sido publicada por Folha de S.Paulo, y las propuestas detalladas por Marques aún no habían sido confirmadas por otras fuentes independientes.