Los economistas del mercado financiero recortaron su previsión de inflación para Brasil en 2026 al 5%, desde el 5,01% de la semana pasada, según el boletín Focus divulgado este martes (8) por el Banco Central. En términos cotidianos, el carrito de compras que hoy cuesta 100 reales debería costar unos 105 al final del año. La estimación se refiere al IPCA, el índice que mide la inflación oficial del país.
El número sigue por encima del compromiso del gobierno. La meta de inflación, fijada por el Consejo Monetario Nacional, es de 3%, con un techo de 4,5% y un piso de 1,5%. Para 2027, la previsión subió levemente, del 4,28% al 4,29%.
PIB y tasas de interés
En la misma encuesta, la estimación de crecimiento de la economía brasileña en 2026 subió del 1,92% al 1,93%. Según InfoMoney, fue la primera alza de la proyección en más de dos meses. Es un avance modesto frente al 2,3% de 2025, quinto año consecutivo de crecimiento.
Para entender: el boletín Focus es una encuesta semanal del Banco Central con más de 100 instituciones financieras, entre bancos y consultoras. Los números divulgados son la mediana de las apuestas de esos economistas sobre inflación, tasas, PIB y tipo de cambio. El banco usa el documento para seguir las expectativas del mercado.
La tasa básica de interés, la Selic, está en 14% anual tras cuatro recortes seguidos del Copom, el comité que define las tasas en el Banco Central. Hasta marzo estuvo en 15%, el mayor nivel en casi 20 años. El mercado apuesta a que baje al 13,75% al final de este año y al 12% en 2027; mientras tanto, préstamos, financiamientos y cuotas a plazos siguen caros.
La próxima prueba llega el viernes (11), cuando el IBGE, el instituto de estadísticas de Brasil, divulga la inflación de agosto. En julio, los precios acumularon una subida de 4,44% en 12 meses, de vuelta dentro de la meta oficial. Para el tipo de cambio, la apuesta del mercado es un dólar a 5,20 reales al cierre del año.