El ministro más antiguo del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Gilmar Mendes, llamó este jueves (17) a su colega André Mendonça "pelele de campaña" y "pixuleco eleitoral", una expresión del portugués brasileño que remite a un muñeco manejado por otros. El ataque se publicó en redes sociales, en un texto de defensa del fiscal general de la República, Paulo Gonet, y agudiza la crisis interna del máximo tribunal en torno al caso del Banco Master.
Gilmar sostuvo que Mendonça, relator de la investigación sobre el Banco Master, expuso a Gonet sin necesidad. Según el ministro, el relator reconoció en sesión que nada había contra el fiscal. "En el plenario, el propio relator reconoció, en voz alta y clara, la honorabilidad de la conducta de Gonet y admitió que nada había contra él. Nada. Entonces, ¿por qué exponerlo?", escribió. Después llegó el ataque directo: "Quien actúa así no es un magistrado imparcial: es un pelele de campaña, un pixuleco eleitoral".
Gilmar escribió que Gonet "tiene reputación intachable y una vida pública de honestidad fuera de toda duda" y sostuvo que "nadie deshace un titular con una reparación tardía en el plenario". Comparó la divulgación del informe de la Policía Federal con lo que describió como publicidad selectiva de la operación Lava Jato, citó al exjuez Sergio Moro y al exfiscal Deltan Dallagnol y afirmó que "una institución seria respeta el debido proceso desde el primer acto".
La respuesta de Mendonça
Mendonça respondió con una nota el jueves por la mañana. Sin nombrar a Gilmar, citó el artículo 36 de la ley orgánica de la magistratura brasileña, que prohíbe a los jueces opinar públicamente sobre procesos pendientes, y afirmó que la solicitud de levantar el secreto de toda la investigación no partió de él. "Vino de quien hoy se declara indignado con la publicidad de los autos", escribió. El relator añadió que el levantamiento íntegro del secreto fue ordenado por el presidente del Supremo, Edson Fachin, que determinó investigar toda divulgación indebida, incluida una fase sobre filtraciones ligadas a un servidor de la Policía Federal, y defendió un código de ética para el tribunal que discipline la conducta de los ministros "también en el trato con los pares", propuesta respaldada por Fachin.
"El relator jamás amenazó a nadie con escarnio público ni se valió de un lenguaje impropio para que alguien se retirara de un juicio. Tampoco transformó el plenario en un palenque o en una pista de circo, vociferando a gritos para intentar disfrazar con prepotencia insinuaciones vacías y carentes de cualquier fundamento jurídico mínimamente aceptable. La divergencia es legítima y propia de un tribunal colegiado. Ilegítimo es el intento de presionar al juzgador."
El choque del martes
Los insultos del jueves intensifican el choque de la sesión del martes (15), convocada para analizar las menciones al ministro Alexandre de Moraes en el informe de la Policía Federal sobre el caso Master. En esa ocasión, Gilmar ya había llamado a Mendonça "pixuleco" y "boneco eleitoral" (muñeco electoral) y lo acusó de "ligereza" y "desfachatez". Mendonça exigió respeto; Gilmar respondió "puedes llorar, puedes llorar". Gonet, citado en el informe por mensajes que se le atribuyen en el celular del exdueño del Master, Daniel Vorcaro, negó proximidad con el exbanquero y calificó de "breve y banal" la única conversación que afirma haber tenido con él.
La sesión terminó sin decisión sobre el destino de Moraes. El plenario votaba una cuestión de orden presentada por el propio Gilmar, que pedía unir el caso con el procedimiento que involucra a Mendonça, cuando el ministro Flávio Dino pidió vista, es decir, tiempo para revisar el expediente. El marcador parcial quedó suspendido en 4 a 3 por mantener los procesos separados, y no hay fecha para la reanudación del juicio. El enfrentamiento entre los ministros ocurre a menos de tres semanas de la primera vuelta de la elección presidencial de Brasil, prevista para el 4 de octubre.