El ministro Gilmar Mendes, decano del Supremo Tribunal Federal (STF), dijo en la noche del sábado (19) que el principal riesgo para la Justicia Electoral "viene de dentro". En una publicación en la red X, sin citar nombres, sugirió que los integrantes del Tribunal Superior Electoral (TSE), la corte electoral más alta de Brasil, que actúen de forma politizada evalúen si deben permanecer en sus cargos. También advirtió que el STF intervendrá en las decisiones del tribunal electoral siempre que lo considere necesario.
"Más grave, sin embargo, es el riesgo que viene de dentro: el de la politización de la Justicia Electoral. Quien intenta involucrar al Tribunal en el proselitismo partidario debe evaluar si reúne condiciones para permanecer en él. Y los partidos políticos y el Ministerio Público Electoral deben fiscalizar atentamente si esas condiciones están presentes, alegando la sospecha en los casos en que se configure"
Mendes escribió además que el TSE debe tener "una actuación altiva, imparcial y apartidaria", con compromiso solo con la Constitución y las leyes. Sobre el papel del Supremo, afirmó que actuará como "instancia de supervisión", "interviniendo siempre que sea necesario para la preservación de sus propios precedentes y de la Constitución". Según la lectura de Poder360, el ministro dijo, en resumen, que el STF prevalecerá sobre el TSE siempre que lo considere necesario.
La crisis del caso Master alcanza a la Justicia Electoral
El TSE está comandado por ministros del propio STF: Kassio Nunes Marques es el presidente y André Mendonça, el vicepresidente. Días antes de la publicación, en una sesión del Supremo y también en la red X, Mendes llamó a Mendonça "muñeco de campaña" y "pixuleco electoral", en referencia a un muñeco inflable llevado a una protesta del 7 de septiembre en la avenida Paulista de São Paulo. El ataque ocurrió después de que Mendonça retirara el sigilo de un informe con conversaciones del ministro Alexandre de Moraes y del procurador general de la República, Paulo Gonet, con el exbanquero Daniel Vorcaro, en vísperas del feriado del 7 de septiembre. Mendonça negó usar el tribunal como "palanque" y dijo que tomó la decisión de forma fundamentada.
Según Valor Econômico, el bloque formado por Mendes, Moraes, Flávio Dino y Cristiano Zanin acusa a Mendonça de conducir, como relator del caso Master, el proceso con supuesto interés electoral para favorecer a Flávio Bolsonaro, del partido PL, candidato a la Presidencia. Del otro lado, Mendonça, Nunes Marques y Luiz Fux votaron por abrir de inmediato una investigación contra Moraes por los diálogos que la Policía Federal consideró sospechosos con Vorcaro, fundador y accionista de Master. El presidente del STF, Edson Fachin, y la ministra Cármen Lúcia también votaron contra Moraes, y el desenlace fue aplazado por un pedido de vista de Dino.
Alertas sobre IA e interferencia extranjera
En la misma publicación, Mendes reconoció la credibilidad del TSE y de las urnas electrónicas ante los brasileños, pero dijo que nuevos desafíos obligan a la Justicia Electoral a reafirmar su imparcialidad en estas elecciones. Citó un reportaje de Folha de S.Paulo según el cual investigadores produjeron 15 piezas falsas de propaganda electoral con inteligencia artificial y 13 no fueron bloqueadas por los filtros de Meta. Mencionó además un informe reservado de la Abin, la agencia de inteligencia brasileña, que según el diario habría alertado al TSE y al gobierno sobre un "riesgo crítico de interferencia externa" en las elecciones.
Lo que sigue: el STF debe retomar la votación aplazada sobre la apertura de una investigación contra Moraes, mientras la campaña presidencial entra en su recta final con el choque entre los dos tribunales en el centro del debate. Los partidos y el Ministerio Público Electoral pueden presentar pedidos de sospecha contra ministros del TSE, camino señalado por el propio Mendes en su publicación.