El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva prevé la necesidad de revisar al menos R$ 53,7 mil millones en gasto obligatorio hasta 2030. La proyección está en el proyecto de Ley Presupuestaria Anual (PLOA) de 2027, entregado al Congreso Nacional el 31 de agosto. Según Folha de S.Paulo, la revisión es condición para mantener las demás políticas públicas en el nivel actual.
El valor puede subir a R$ 63,6 mil millones. Esa cifra pasa a incluir el espacio adicional exigido para cumplir el mínimo de salud en 2028 y 2029. Las estimaciones miden la diferencia entre lo que los organismos esperan gastar para mantener las políticas y el espacio disponible de hecho para programas discrecionales del Ejecutivo dentro del límite del "arcabouço fiscal", la regla que disciplina el gasto federal brasileño desde 2023.
El documento no detalla qué medidas se adoptarían. Si no se concretan, el número indica el tamaño del recorte que el Ejecutivo tendría que aplicar en programas no obligatorios para seguir cumpliendo las reglas. Las proyecciones están en la sección de presupuesto de mediano plazo, que anticipa cuellos de botella del gasto para los tres años posteriores, de 2028 a 2030. O Globo informó que el propio gobierno admite que pueden faltar recursos para políticas públicas a partir de 2028.
El ministro de Planeamiento y Presupuesto, Bruno Moretti, aceptó la necesidad de la revisión y puso reparos al valor. En entrevista con la Folha, dijo que el instrumento tiene limitaciones metodológicas y deberá perfeccionarse. Para el ministro, que asumió el cargo el 31 de marzo, la conclusión es correcta, aunque no necesariamente los números.
"La conclusión de la necesidad de la revisión es correcta, pero los límites metodológicos de usar este instrumento como proyección son grandes", dijo Moretti a la Folha. Según él, el cálculo parte de valores agregados de gasto.
El presupuesto de 2027
Presentado por Moretti y el ministro de Hacienda, Dario Durigan, el proyecto de 2027 prevé superávit primario de R$ 83,4 mil millones, unos R$ 10 mil millones por encima de la meta de R$ 73,2 mil millones (0,5% del PIB), según la Agencia Brasil. Con el gasto fuera del marco fiscal, como los precatórios (pagos ordenados por sentencia judicial), el superávit efectivo cae a R$ 18,6 mil millones. La propuesta estima ingresos netos de R$ 2,849 billones y gasto total de R$ 2,83 billones.
"Uno de nuestros mensajes centrales es que el próximo año tendremos un presupuesto equilibrado", dijo Moretti en la rueda de prensa de presentación. Citó disparadores del marco fiscal que frenan el gasto obligatorio: el límite de ajustes para servidores públicos de 0,6% sobre la inflación ahorraría unos R$ 9 mil millones, y el techo de 2,5% sobre la inflación para gastos vinculados a ingresos, otros R$ 8,9 mil millones. Según CNN Brasil, Durigan dijo que el gobierno planea revisar beneficios fiscales de forma gradual.
El proyecto tramita ahora en el Congreso, que debe aprobar la ley presupuestaria hasta el 31 de diciembre. Queda pendiente definir qué gastos obligatorios serán revisados para cerrar la cuenta de R$ 53,7 mil millones proyectada hasta 2030.