El IPCA, índice que mide la inflación oficial de Brasil, cayó un 0,32% en agosto, informó el IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística) este viernes (11). Fue la primera deflación en un año, desde agosto de 2025 (-0,11%), y la mayor desde agosto de 2022 (-0,36%). En la práctica, una canasta de cuentas y compras de 500 reales (unos 98 dólares) de julio costó en agosto alrededor de 498 reales.
El motor de la caída fue la electricidad residencial, que se abarató un 7,63% con el bono de Itaipú acreditado en las facturas emitidas en el mes. Solo la cuenta de luz restó 0,33 puntos porcentuales al índice. Sin ella, el IPCA habría subido un 0,01%, según Fernando Gonçalves, gerente de la investigación en el IBGE.
Con eso, el grupo Vivienda retrocedió un 1,87%, la mayor caída en más de 30 años; en julio, el índice todavía había subido un 0,07%. "Este resultado para el grupo Vivienda es el más bajo para un agosto desde el Plan Real", afirmó el investigador del IBGE José Fernando Pereira Gonçalves al portal g1, en referencia al plan de estabilización de 1994.
Para entender: la deflación es la caída generalizada de los precios, lo contrario de la inflación. El bono de Itaipú devuelve a los consumidores parte del excedente por la venta de energía de la central que Brasil comparte con Paraguay, aparece en la factura una vez al año y, según Folha, debería desaparecer de las cuentas ya desde septiembre. Siguió además vigente la bandera tarifaria amarilla, un recargo que añade 1,885 reales a la cuenta por cada 100 kWh consumidos.
Qué más se abarató
Los pasajes aéreos cayeron un 13,17% y los viajes por aplicación se abarataron un 4,57%. En las bombas, el etanol bajó un 3,95%, el diésel un 0,80% y la gasolina un 0,59%. En el supermercado, la alimentación en el hogar retrocedió un 0,61%, con la papa un 19,89% más barata: el kilo que costaba 5 reales en julio pasó a costar unos 4 reales en agosto.
No todo cayó. Los gastos personales subieron un 1,30%, el gas por tubería un 1,74% y los artículos para el hogar un 0,64%. El grupo Alimentos y bebidas cerró el mes con una caída del 0,34%, y Transportes, del 0,86%.
El cuadro de 12 meses
En 12 meses, la inflación bajó a un 4,22%, frente al 4,44% de julio: los precios siguen subiendo para quienes viven de salario, aunque más despacio. En el año, el IPCA acumula un alza del 3,11%. Por segundo mes consecutivo, el índice quedó por debajo del techo de 4,5% de la meta perseguida por el Banco Central, del 3%, con tolerancia de 1,5 punto hacia arriba o hacia abajo.
La caída fue mayor que la esperada por el mercado financiero, que preveía una deflación del 0,28%, según Bloomberg. Tras la divulgación, el dólar abrió con una baja del 0,29%, a 5,086 reales, a las 9h54, según Folha. El diario señala que el efecto del bono debería desaparecer de las facturas de luz ya en septiembre.