El presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó este lunes (31) en el Palacio del Planalto dos decretos que cambian las reglas de los conciertos y otros eventos culturales en Brasil. Uno regula la venta y la transferencia de entradas por internet y crea mecanismos contra el llamado cambismo digital, la reventa especulativa de entradas. El otro obliga a distribuir agua potable de forma gratuita en grandes eventos.
Según el gobierno, el objetivo es combatir prácticas abusivas y engañosas y garantizar transparencia en el precio de las entradas, informa el portal g1. En la ceremonia, Lula se dirigió a los administradores de portales de fanáticos invitados al acto. "Estos decretos fueron firmados gracias a ustedes", declaró el presidente, según el diario Correio Braziliense. Asistieron la ministra de Cultura, Margareth Menezes, la primera dama, Janja, el secretario nacional del Consumidor, Ricardo Morishita, y los ministros Guilherme Boulos, Sidônio Palmeira y Míriam Belchior, además de los fanáticos.
Reglas para las entradas
El decreto sobre entradas ordena al vendedor original adoptar medidas para:
"prevenir e impedir la adquisición masiva, abusiva o especulativa de entradas, incluso mediante sistemas automatizados, softwares, scripts u otros medios"
Las taquillas digitales deberán usar filas virtuales, prerregistro y límites de entradas por consumidor, además de individualizar las entradas y garantizar autenticidad y trazabilidad para evitar duplicaciones y falsificaciones. El comprador verá desde el principio el precio total y el detalle de las tasas, con su posición en la fila virtual y el tiempo estimado de espera. Quedan prohibidas las tasas duplicadas, de naturaleza similar o sin servicio asociado, y la inclusión automática de servicios adicionales sin consentimiento del consumidor.
Las plataformas de reventa deberán aclarar que no son canales oficiales de venta, declarar el valor nominal de la entrada y avisar cuando se venda por encima de ese precio. También deben identificar patrones de reventa habitual, profesional u organizada y retirar anuncios irregulares. Las reglas protegen la meia-entrada, la media entrada que Brasil concede a estudiantes y otros grupos: está prohibido limitarla artificialmente, las tasas no pueden vaciar el descuento y las empresas deben informar cuántas entradas con descuento fueron ofrecidas y vendidas. La transferencia de titularidad será gratuita y la cancelación implica reembolso íntegro, tasas incluidas. Según el Correio Braziliense, la norma vale para las ventas digitales y no se aplica a taquillas exclusivamente físicas ni a eventos deportivos.
Agua gratuita
El segundo decreto convierte en norma presidencial una obligación que desde 2023 figuraba en una orden de la Senacon, la secretaría nacional de defensa del consumidor vinculada al Ministerio de Justicia. Esa orden surgió tras la muerte de la aficionada Ana Benevides, de 23 años, que se sintió mal durante el concierto de Taylor Swift en Río de Janeiro, marcado por un calor extremo. Como decreto, acto de la Presidencia con fuerza de ley reglamentaria, las reglas pasan a valer en todo el país.
Los eventos con previsión de más de mil personas deberán ofrecer bebederos o repartir agua gratis. El público podrá entrar con botellas o recipientes personales de agua potable, y la venta de bebidas en el lugar no elimina la obligación de hidratación gratuita. Los puntos de agua y de venta de bebidas deberán estar en lugares de fácil acceso, y deberá haber estructura para el rescate rápido en emergencias. Lo que sigue ahora es la fiscalización: los organismos de defensa del consumidor seguirán los precios del agua mineral vendida en los eventos para frenar alzas sin justificación, y las plataformas de entradas quedan sujetas a las nuevas obligaciones de transparencia y a la retirada de anuncios irregulares de reventa.