El presidente Luiz Inácio Lula da Silva vinculó este lunes (24) el fin de la escala 6x1, el régimen brasileño de seis días de trabajo por uno de descanso, con más tiempo de los trabajadores con sus familias, en una ofensiva pública para presionar al Congreso a aprobar la propuesta antes de las elecciones de octubre. La declaración se dio en una publicación en X, según Folha de S.Paulo y CNN Brasil.
"Hay gente que actúa contra los intereses de los trabajadores y las trabajadoras de Brasil, pero nuestro gobierno está movilizado para la aprobación del fin de la escala 6x1, sin reducción del salario", escribió Lula. "El pueblo trabajador que mueve este país merece más tiempo para el ocio, para cuidar la salud y para acompañar el crecimiento de los hijos. Se trata de tiempo para la familia".
La reducción de la jornada es uno de los temas centrales de la campaña de Lula, que busca la reelección este año, y una bandera prioritaria de los sindicatos cercanos al PT. Según Folha, aliados consultados por el diario ven en el tema una forma de traducir el legado del gobierno para electores que tradicionalmente no votan al petista. El Planalto quiere que la propuesta se apruebe antes de la votación de octubre, aunque interlocutores del gobierno admitieron a CNN Brasil que aún no pueden contar con ese calendario.
Tramitación destrabada tras el acuerdo con Alcolumbre
La PEC 221/2019, una reforma constitucional que pone fin a la escala 6x1, fue aprobada por la Cámara de Diputados el 27 de mayo y quedó casi tres meses estancada en el Senado. En ese período, la relación entre Lula y el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, se deterioró tras el rechazo de la Cámara alta a la nominación de Jorge Messias para el Supremo Tribunal Federal, según Congresso em Foco. Ambos retomaron el diálogo en la primera quincena de agosto y se reunieron en el Palacio de la Alvorada el día 14, en un gesto público de acercamiento.
El viernes (21), Alcolumbre envió el texto a la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), donde el relator es el senador Omar Aziz, aliado de Lula y candidato a gobernador de Amazonas en la coalición del presidente. Aziz prometió dar "la mayor agilidad posible" al análisis y adelantó que pretende preservar los principales puntos aprobados por los diputados.
El texto de la Cámara reduce la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales, sin reducción salarial, y garantiza dos días de descanso semanal remunerado. El cambio sería gradual: la jornada bajaría dos horas en un plazo de 60 días tras la promulgación y otras dos horas 12 meses después. Para convertirse en ley, la PEC necesita al menos 49 de los 81 votos del Senado, en dos turnos. Cualquier cambio de mérito devolvería la propuesta a la Cámara de Diputados.