R$ 1,3 billones: esa es la factura de intereses que paga Brasil, según la cifra citada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El número le importa a quien paga cuotas, porque la tasa básica de la economía brasileña, la Selic, está en 14% anual, la referencia con la que se fija el precio del crédito, el equivalente a R$ 114 por cada R$ 100 prestados en un año. Fue para defender intereses más bajos que Lula pidió en un mitin poner fin a la "babaquice" (tontería) de perseguir el superávit.
Las declaraciones fueron este sábado (12) en un mitin de campaña en Curitiba, en el sur del país, donde Lula busca la reelección en las presidenciales de octubre. Según G1, el presidente dijo que la economía debe crecer para generar empleo y que el gobierno necesita invertir para eso. En su evaluación, eso exige renunciar a la meta de saldo positivo en las cuentas.
"Para generar empleo, la economía tiene que crecer, y para que la economía crezca, el gobierno tiene que invertir. Y para que el gobierno invierta, hay que parar con esa babaquice de hacer superávit, hacer superávit, de tener control fiscal. Porque la gran deuda de Brasil es la tasa de interés que pagamos, R$ 1,3 billones. El resto es inversión", dijo Lula.
Qué es el superávit
Para entender: el superávit primario es el resultado positivo de las cuentas del gobierno, cuando recauda más de lo que gasta en un año, sin contar los intereses de la deuda. Lo contrario es el déficit, y las proyecciones oficiales apuntan a números rojos durante todo el mandato actual. En años de déficit, la deuda pública crece.
Una promesa que quedó atrás
Lo dicho el sábado contradice el plan de gobierno que el PT registró ante el TSE, el tribunal electoral brasileño, que promete una "política fiscal responsable". También se aparta de lo que el propio Lula dijo a fines de agosto, en una entrevista a TV Globo: "Vamos a hacer superávit". En esa ocasión recordó que el déficit era del 2,8% cuando volvió al cargo, que el último resultado fue del 0,8% y que ahora "va a ser positivo".
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, que ha hablado en nombre de la campaña, reiteró en las últimas semanas que el gobierno buscará volver al superávit a partir de 2027 si Lula es reelecto, según G1. La propuesta de presupuesto enviada al Congreso prevé un saldo positivo de R$ 18,6 mil millones, tras un mandato completo proyectado en rojo. El objetivo es abrir espacio para recortes en la Selic, que en términos reales está entre las tasas más altas del mundo.
La deuda pública llegó al 82% del PIB en junio, el mayor nivel desde la pandemia, con un alza de más de 10 puntos en el cómputo parcial del actual gobierno, según G1. En números simples: por cada R$ 100 de bienes y servicios que produce el país en un año, R$ 82 corresponden a la deuda acumulada del sector público. Analistas citados por G1 evalúan que los déficits consecutivos presionan los intereses y el endeudamiento, y economistas recuerdan que bajar la Selic por decisión del gobierno no garantiza crédito más barato, porque las tasas de largo plazo las define el mercado.