El presidente Lula (PT) y el senador Flávio Bolsonaro (PL) iniciaron la primera semana de propaganda electoral en internet con estrategias opuestas, según un relevamiento del diario Folha de S.Paulo sobre 89 publicaciones de ambos candidatos en Instagram entre el 16 y el 24 de agosto.
Lula concentró su contenido en videos autorreferenciales con carga emocional, apelando a su trayectoria política y a sus gobiernos anteriores. El tono es institucional: el presidente no ataca los puntos débiles de su rival, como el vínculo del senador con el banquero Daniel Vorcaro, según el análisis de Folha. Vorcaro está en el centro de un escándalo financiero que ha generado escrutinio sobre la campaña de Flávio.
Este patrón es típico de quien lidera la carrera electoral, evaluó el investigador Camilo Aggio, profesor de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) e investigador del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología en Democracia Digital, en declaraciones a Folha. En la primera encuesta de Datafolha realizada tras el registro de las candidaturas, Lula lidera ambos escenarios: en primera vuelta obtiene 39% frente a 33% de Flávio, mientras que en un eventual balotaje lidera por 47% a 43%, diferencia que queda al límite del margen de error.
Aggio sostiene que la campaña negativa suele usarla quien necesita achicar distancias, lógica que explica el perfil de Flávio Bolsonaro en redes. El senador alterna a diario ataques al gobierno de Lula con contenido más liviano, como un video con el perro que recibió de regalo en el lanzamiento de su campaña en Copacabana y un cuestionario distendido junto al diputado federal Nikolas Ferreira (PL-Minas Gerais), que remite a la figura de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Según la investigadora Monalisa Soares, profesora del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Federal de Ceará (UFC), el candidato usa Instagram como un perfil personal para acercarse al usuario común.
El debate de Band y los ataques directos
Uno de los ataques de Flávio al presidente ocurrió el domingo pasado, día del debate organizado por el canal Band, al que el senador no asistió. Aliados de Flávio dijeron a Folha que la estrategia de evitar debates sin la presencia de Lula busca confrontar directamente al presidente sin exponer al senador a los ataques de otros candidatos en la disputa. Ese mismo día, Flávio grabó un video extenso, hablando directamente a la cámara, en el que defendió su disposición a debatir en sus propios términos, según el registro de Folha.
La disputa por las redes sociales debería intensificarse en las próximas semanas, a medida que la campaña avanza hacia la primera vuelta. Los investigadores citados por Folha anticipan que Flávio mantendrá el ritmo de ataques mientras intente reducir la distancia en las encuestas, mientras que Lula seguirá priorizando el discurso institucional mientras lidere los escenarios de Datafolha.