arrow_backVolver
Environmentel-ninoclimate

Bosque Atlántico es señalado como primera defensa climática de Brasil ante El Niño

bookmark_borderGuardar
SMPor Sofia Menezes•26 de agosto de 2026•Fuentes: Folha de S.Paulo

La Fundación SOS Mata Atlântica, una organización ambiental brasileña, describe al Bosque Atlántico (Mata Atlântica) como la "primera línea de defensa climática" de Brasil frente a un nuevo El Niño que se está formando en el océano Pacífico. La evaluación es de Luis Fernando Guedes Pinto, director ejecutivo de la fundación, en una columna publicada por el diario Folha de S.Paulo este miércoles. Según él, la Noaa, la agencia oceánica y atmosférica de Estados Unidos, confirmó recientemente la formación del fenómeno y estima una probabilidad del 63% de que alcance una intensidad muy fuerte entre fines de 2026 y principios de 2027.

Guedes Pinto sostiene que la pregunta decisiva para Brasil no es solo la intensidad del fenómeno, sino cómo sus efectos golpearán a un país que describe como profundamente desigual, muy urbanizado y vulnerable a inundaciones, deslizamientos, sequías y crisis hídricas. En ese escenario, afirma, la vegetación nativa que aún se mantiene en pie a lo largo de la costa brasileña funciona como una estructura de protección natural: ayuda a contener laderas, regula el régimen de lluvias y sostiene el abastecimiento de agua en cuencas que sirven a buena parte de la población del país.

Boletín oficial detalla los riesgos por región

Información independiente refuerza la gravedad del cuadro. Según el portal Neo Mondo, el Centro de Predicción Climática de la Noaa emitió el 13 de agosto una alerta con un lenguaje inusualmente contundente: las anomalías de temperatura superficial del mar ya superan los 2 grados Celsius en el Pacífico ecuatorial oriental, y la agencia proyecta un 69% de probabilidad de un evento histórico para el trimestre de octubre a diciembre, capaz de superar a todos los El Niño registrados desde 1950. La probabilidad de un evento muy fuerte en el segundo semestre supera el 90%, según los mismos datos.

En Brasil, el Boletín nº 2 del Panel El Niño 2026-2027, publicado el 31 de julio por instituciones como el Inmet, el Inpe, la Agencia Nacional de Aguas (ANA), Cemaden y la Secretaría Nacional de Protección y Defensa Civil, proyecta efectos opuestos dentro del mismo territorio: riesgo de lluvias intensas e inundaciones en el sur del país, y sequía prolongada en el norte, noreste, centro-oeste y sudeste. El documento señala una situación crítica en la cuenca del río Paraguay y un retraso en la temporada de lluvias en la Amazonía Legal, con un 100% de probabilidad de que el fenómeno siga activo hasta principios de 2027.

La historia reciente ilustra lo que está en juego. En 2024, el estado de Rio Grande do Sul sufrió inundaciones que mataron a 181 personas, con pérdidas y daños estimados en 88.900 millones de reales (unos 17.000 millones de dólares) por el Banco Interamericano de Desarrollo, la Cepal de la ONU y el Banco Mundial, según cifras citadas por Neo Mondo. Episodios como ese han llevado a gobiernos, empresas y organizaciones ambientales a anticipar protocolos de respuesta a desastres, en lugar de reaccionar solo después de que ocurren.

Para Guedes Pinto, preservar y restaurar el Bosque Atlántico, hoy reducido a una fracción de su cobertura original tras siglos de deforestación en la costa densamente poblada de Brasil, debe tratarse como política de adaptación climática y no solo como un tema ambiental aislado. Folha de S.Paulo fue la única fuente primaria localizada con acceso directo al análisis; otros medios consultados corroboran de forma independiente las cifras de la Noaa y del panel oficial brasileño sobre la intensidad y los riesgos regionales del fenómeno.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!

Inicia sesión para comentar. Iniciar sesión