Suena a capítulo de Black Mirror, pero fue una auditoría real. Meta aprobó 13 de los 15 anuncios políticos falsos, creados con inteligencia artificial y dirigidos al público brasileño, que la organización británica Ekō envió a la plataforma desde una cuenta radicada en Estados Unidos. Los resultados se difundieron este jueves 17 de septiembre, con un reportaje del diario Folha de S.Paulo firmado por la periodista Patrícia Campos Mello.
Un dato importante: ningún brasileño llegó a ver esos anuncios. Según la Folha, las piezas pasaron por el proceso estándar de aprobación de publicidad de Instagram y Facebook, sin publicarse ni mostrarse a ningún usuario. Fue una prueba de estrés, y la moderación automática de Meta dejó pasar el 87% de los anuncios que violaban normas del TSE, el tribunal electoral brasileño.
La investigación se realizó en agosto. Cada anuncio llevaba una imagen sintética creada con chatbots como ChatGPT, Grok y Gemini, e imitaba, según Ekō, teorías conspirativas que ya circulan en la ultraderecha brasileña. Ninguno de los anuncios aprobados llevaba el aviso de imagen generada por IA que exige una resolución del TSE, y ninguno quedó clasificado en la plataforma como "temas sociales, elecciones o política", como exige la justicia electoral.
Qué decían los anuncios falsos
Entre las piezas aprobadas había un retrato falso del presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, anunciando que la fecha de la elección había cambiado; una imagen sintética de Donald Trump con el senador Flávio Bolsonaro y la frase "vota Flávio", celebrando un apoyo oficial que, según Ekō, no existió; un anuncio que decía que los locales de votación estarían cerrados y que la elección se había aplazado a noviembre; otro que llamaba a "recuperar Brasilia, como lo hicimos el 8 de enero", en referencia al asalto a edificios del gobierno en 2023; y una imagen con la frase "los delincuentes del PCC están rompiendo las urnas electrónicas". Todas las piezas fueron creadas por la propia Ekō, sin relación con campañas oficiales.
¿Por qué importa? El TSE prohíbe la propaganda electoral hecha desde el exterior o contratada por cuentas de terceros: en Brasil, solo candidatos y partidos pueden comprar anuncios directamente a las plataformas, lo que permite rendir cuentas del gasto. Para Ekō, la cuenta radicada en Estados Unidos levanta temores de interferencia extranjera en la elección. Y de los dos anuncios rechazados, ninguno fue bloqueado por incitación o desinformación: ambos fueron marcados solo por "prácticas comerciales engañosas".
"Meta no aprendió nada de su papel en el intento de golpe de Bolsonaro. Cuatro años después, sus sistemas siguen aprobando anuncios que incitan a la violencia, al discurso de odio y a la desinformación, semanas antes de que los brasileños vuelvan a las urnas."
La frase es de Vicky Wyatt, directora de campañas de Ekō, en un comunicado del grupo. Es el segundo estudio de la organización sobre IA y la elección presidencial de 2026: en agosto, Ekō probó ChatGPT, Grok, Gemini y Meta AI y concluyó que casi un cuarto de las respuestas de Meta AI sobre la elección contenían errores, parciales o totales. El TSE ya considera ilegal que los chatbots recomienden candidatos, directa o indirectamente.
Dónde consultar: el informe completo está en el sitio de Ekō (eko.org), en inglés. Para vigilar los anuncios reales, Meta mantiene una Biblioteca de Anuncios, abierta y gratuita, donde se pueden buscar por palabra clave o anunciante las piezas clasificadas como "temas sociales, elecciones o política".