El gobierno federal de Brasil anunciará este miércoles 26 de agosto un conjunto de medidas contra Discord después de que fracasara la negociación de un acuerdo formal de conducta con la plataforma de mensajería y chat de voz, según supo Folha de S.Paulo. El anuncio lo harán en conjunto el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, la Abogacía General de la Unión (AGU) y la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia.
El acuerdo que estaba en negociación, conocido en Brasil como TAC (Termo de Ajustamento de Conduta), funciona como un pacto extrajudicial: la empresa se compromete por escrito a corregir una conducta irregular, con plazos y metas, a cambio de cerrar investigaciones y evitar sanciones formales. Según personas que siguen las tratativas consultadas por Folha, las propuestas presentadas por Discord fueron consideradas insuficientes por el gobierno, que concluyó que la empresa no se comprometió con cambios estructurales en el funcionamiento de la plataforma.
Cómo empezó la presión sobre la empresa
El cerco a Discord en Brasil se intensificó tras la muerte de una adolescente de 13 años en Naviraí, en el estado de Mato Grosso do Sul, el 22 de julio. Según la policía estatal y el Ministerio de Justicia, la joven habría sido inducida por otros usuarios a autolesionarse y quitarse la vida durante una transmisión en vivo en la plataforma, episodio que llevó a la policía a aprehender a cinco adolescentes y arrestar a un hombre de 18 años. Según CartaCapital, el propio Discord reconoció ante el Ministerio de Justicia una falla en su sistema de seguridad: la transmisión comenzó a las 2:20 de la madrugada, pero la primera alerta interna sobre riesgo inminente de muerte se emitió recién a las 3:50, y el servidor no fue dado de baja hasta las 4:15, casi dos horas después de iniciada.
En ese contexto, la primera dama Janja da Silva pidió públicamente, el 6 de agosto, que Discord fuera bloqueado en Brasil de cualquier forma. Al día siguiente, la autoridad brasileña de protección de datos, la ANPD, abrió un proceso de fiscalización separado contra la empresa, mientras la AGU comenzó a exigir medidas concretas de verificación de edad y prevención de riesgos.
Dos procesos distintos, una empresa bajo presión
Conviene separar los dos frentes. La negociación del TAC que fracasó involucraba solo al Ministerio de Justicia y a la AGU. La ANPD, que sigue su propio proceso y no participaba de esas tratativas, determinó el 12 de agosto la suspensión de las transmisiones en vivo y otras funciones de video de Discord en Brasil, medida que la empresa cumplió a partir del 17 de agosto. Según Poder360, Discord apeló esa suspensión el 24 de agosto, argumentando que la ANPD no tendría competencia legal para ordenar ese tipo de bloqueo bajo el ECA Digital (el marco brasileño de protección infantil para plataformas digitales), que según la empresa reserva a la agencia solo sanciones como advertencia y multa. Como alternativa, Discord propuso convertir la suspensión en un plan de conformidad con cronograma técnico, o reactivar los servicios de forma progresiva con plazos definidos.
El modelo de negocio de Discord ayuda a explicar la resistencia de la empresa a cambios profundos. A diferencia de Instagram o TikTok, Discord no tiene un equipo central que revise cada mensaje: cada servidor, una especie de grupo temático, es administrado por voluntarios elegidos por la propia comunidad, y la empresa gana dinero con suscripciones Nitro y comisiones sobre transacciones dentro de los servidores, no con publicidad basada en datos como Instagram. Sumar más barreras de verificación de edad o vigilancia activa dentro de cada servidor privado choca directamente con lo que hace atractiva a la plataforma: la sensación de un espacio cerrado y poco vigilado.
Lo que todavía no sabemos
Hasta la publicación de esta nota, ni el Ministerio de Justicia ni la AGU habían detallado públicamente qué medidas se anunciarán el miércoles, si administrativas, judiciales o ambas. Tampoco está claro si el paquete incluirá alguna restricción de acceso a la plataforma en Brasil, algo que la AGU ya había dicho, en declaraciones a CartaCapital, que no estaba descartado si la empresa no cumple con las exigencias legales. Braziltopia investigó esta historia a partir de coberturas de Folha de S.Paulo, Poder360 y CartaCapital; ninguna de ellas tuvo acceso al contenido íntegro de la propuesta que Discord presentó a la AGU ni al texto de las medidas que se anunciarán.
Para quienes usan Discord en Brasil, o tienen hijos y adolescentes que lo usan, lo práctico es seguir el anuncio de este miércoles: definirá si la plataforma cambia la forma en que verifica la edad y modera los servidores, o si el impasse escala hacia algo más drástico, como una restricción judicial de acceso. Mientras tanto, conviene revisar la configuración de privacidad de las cuentas de menores y desconfiar de los servidores que prometen anonimato total, exactamente el tipo de ambiente citado en las investigaciones sobre el caso de Naviraí.