El Congreso de Brasil cerró una semana de esfuerzo legislativo concentrado con victorias parciales para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Los parlamentarios aprobaron el fin del impuesto de las blusinhas (camisetas) en compras internacionales, la política de minerales críticos y un régimen tributario para centros de datos. Dos prioridades, sin embargo, quedaron pendientes: las enmiendas constitucionales (PEC) del fin de la jornada 6x1 y de seguridad pública solo se votarán después de las elecciones del 4 de octubre.
La decisión fue del presidente del Senado, Davi Alcolumbre. El jueves (3) afirmó que el fin de la escala 6x1 se votará después de las elecciones, sin precisar si tras la primera o la segunda vuelta, según G1. La CNN Brasil informa que confirmó una nueva ventana de trabajo concentrado tras la primera vuelta. Sin votación en el pleno del Senado, una PEC no puede promulgarse.
La PEC de la 6x1, que apunta al régimen de seis días trabajados y uno de descanso común en el comercio brasileño, fue aprobada en la Comisión de Constitución y Justicia del Senado, pero se detuvo en el pleno. El líder del gobierno en el Congreso, Randolfe Rodrigues, dijo en rueda de prensa, tras la sesión del miércoles (2), que consultó a Alcolumbre sobre el quórum y evaluó que no había senadores suficientes, según la CNN Brasil. El texto aprobado en la comisión reduce la jornada de 44 a 40 horas semanales en dos etapas en 14 meses y garantiza dos días de descanso, preferentemente domingos, con vigencia 60 días después de la promulgación.
Lo que se aprobó
El fin del impuesto de las blusinhas se aprobó tras un acuerdo entre Lula, Alcolumbre y el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta. La medida elimina el 20%, creado por el propio Ejecutivo, sobre compras internacionales de hasta 50 dólares, y debía votarse antes del 8 de septiembre, bajo riesgo de caducar. La sanción está prevista para la próxima semana. Para responder a las críticas del comercio y la industria, el Congreso incluyó una evaluación periódica del impacto de la exención. También se aprobaron la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, con un fondo garantizador de 5.000 millones de reales, y el Redata, régimen especial para centros de datos con renuncia fiscal estimada en 5.200 millones de reales en 2026, según G1.
Seguridad y crisis en el Supremo
En la PEC de seguridad, el gobierno ya admite que no habrá votación antes de las elecciones. La propuesta no terminó de analizarse en la Comisión de Constitución y Justicia, donde siguen pendientes tres destacados (enmiendas), según G1. El texto da estatus constitucional al Sistema Único de Seguridad Pública (SUSP) y a los fondos nacionales de seguridad y penitenciario, además de fijar una fuente fija de financiamiento. Enfrentó resistencia por retirar recursos de otras áreas, como el deporte: el Comité Olímpico Brasileño estimó pérdidas de unos 500 millones de reales, e integrantes del movimiento olímpico viajaron a Brasília durante la semana para exigir el mantenimiento de los fondos, informa la CNN Brasil.
Votar la 6x1 antes de la probable segunda vuelta se volvió más difícil con la crisis en el Tribunal Supremo Federal entre los ministros André Mendonça y Alexandre de Moraes. Cercano a Moraes y adversario de Mendonça, Alcolumbre resiste la presión de senadores opositores para incluir en la agenda pedidos de impeachment contra Moraes. Esta semana defendió al ministro y criticó a Flávio Bolsonaro, principal adversario de Lula, según G1.
"Todos olvidaron que pidieron 130 millones de reales para la misma persona para hacer una película. Y ahora el único culpable es el ministro Alexandre de Moraes", declaró Alcolumbre.
Lula habló con más sobriedad de la crisis: defendió que todos sean investigados y criticó, sin citar nombres, los "vazamentos seletivos" (filtraciones selectivas), según G1. El Congreso no está en receso formal, pero la actividad parlamentaria casi se detuvo desde el inicio de la campaña, y los parlamentarios vuelven ahora a sus estados. Los aliados del gobierno intentan convencer a Alcolumbre de incluir la PEC de la 6x1 en la semana de trabajo prevista para después de la primera vuelta, lo que le daría a Lula una victoria política semanas antes de la probable segunda vuelta.