Petrobras confirmó el miércoles que la nave de perforación NS-43 dejará la Cuenca de Santos, donde opera en el campo de Búzios, para perforar tres nuevos pozos frente a la costa de Amapá, en el norte de Brasil. Los pozos están en el bloque FZA-M-59, en la cuenca de Foz do Amazonas, en la desembocadura del río Amazonas, donde la estatal ya encontró petróleo en el pozo Morpho, a unos 175 kilómetros del litoral del estado.
Antes de navegar hacia el norte, el buque limpiará el casco para retirar la bioincrustación, los organismos fijados al acero. El Ibama, la agencia ambiental brasileña, autorizó el 4 de septiembre la perforación de los tres pozos vecinos, llamados Manga, PAD Morpho y Crotalus. La jefa de ingeniería de Petrobras, Renata Baruzzi, anticipó durante la feria Rio Oil & Gas, en Río de Janeiro, que la perforación del Morpho debe terminar en octubre y que los pozos adyacentes empezarán en enero, cuando llegue el NS-43.
La estatal anunció el hallazgo de petróleo en el Morpho el 14 de agosto y todavía evalúa la calidad del crudo, según el portal g1. Si los resultados confirman la viabilidad comercial del área, la producción podría comenzar en un plazo de hasta siete años, y la compañía tendría que pedir una nueva licencia ambiental al Ibama para desarrollar los campos, informó el diario Folha de Pernambuco.
La Margen Ecuatorial
El bloque FZA-M-59 integra la Margen Ecuatorial, un tramo de 2.200 kilómetros de la costa brasileña que va de Río Grande del Norte a Amapá, formado cuando Sudamérica y África se separaron. Petrobras destinó US$ 2.500 millones a la región entre 2026 y 2030. De las cinco cuencas brasileñas de esa margen, solo la Potiguar, en Río Grande del Norte, produce petróleo hoy.
La carrera por la región tiene reflejo en los países vecinos. En la misma provincia geológica, Guyana acumula desde 2015 hallazgos estimados en casi 11.000 millones de barriles de petróleo equivalente recuperables solo en el bloque Stabroek, operado por ExxonMobil, y Surinam confirmó reservas en el bloque 58. Folha de Pernambuco señala que, si se confirma el potencial de la Foz do Amazonas, el hallazgo puede compararse al del presal, descubierto en 2006.