La Procuraduría General de la República (PGR) remitió al Supremo Tribunal Federal (STF) el acuerdo de delación premiada de João Carlos Mansur, fundador y expresidente del consejo de administración de la gestora Reag. El material fue enviado este miércoles (2) al ministro André Mendonça para su análisis, sin plazo para que se pronuncie, según G1.
El acuerdo incluye 17 anexos que describen cómo se habrían montado los fondos de la gestora para lavar dinero, y Mansur señala el camino para localizar 20.000 millones de reales en recursos de Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master e investigado por la Policía Federal. Ambos son investigados y ninguno ha sido condenado; las afirmaciones son del colaborador y serán examinadas por la Justicia. Según G1, Mansur firmó hace meses un término de confidencialidad con la Policía Federal y la PGR, primer paso antes de entregar documentos, y la negociación avanzó solo con la Procuraduría.
Cómo llegó el caso hasta aquí
Mansur creó Reag en 2012 como administradora fiduciaria de fondos, y en su apogeo la firma llegó a gestionar 340.000 millones de reales, lo que la convirtió en la mayor casa independiente de Brasil, según Folha de S.Paulo. La Policía Federal alcanzó al grupo en agosto de 2025 con la operación Carbono Oculto, que investiga lavado de dinero para el crimen organizado. En enero de este año, Mansur fue objetivo de la segunda fase de la operación Compliance Zero, que investiga un supuesto esquema de fraudes financieros en el Banco Master. El mismo día, el Banco Central decretó la liquidación extrajudicial de la gestora.
Según Folha, el Banco Central identificó al menos seis fondos de Reag vinculados al Master y a Vorcaro, denominados Astralo 95, Reag Growth 95, Hans 95, Olaf 95, Maia 95 y Anna, con un patrimonio neto conjunto de 102.400 millones de reales. En al menos cuatro hubo indicios de vínculo con el crimen organizado. Personas que acompañaron el trabajo de Mansur y hablaron con Folha bajo reserva de identidad dicen que él actuó personalmente en las principales transacciones ligadas a intereses de Vorcaro, y que su relato puede servir de atajo para los investigadores al detallar el número de operaciones, la participación de cada involucrado y el origen y destino del dinero.
Qué viene ahora
La delación llega en un momento delicado. Vorcaro declaró la semana pasada ante la oficina de Mendonça que sufrió amenazas y presión psicológica en prisión para que no firmara un acuerdo de colaboración, según G1 y Folha, y este miércoles la PGR pidió el archivo de esas denuncias. El caso del Banco Master también alimenta la crisis entre el STF y la Policía Federal tras la divulgación de mensajes intercambiados entre Vorcaro y el ministro Alexandre de Moraes. La columna Painel S.A., de Folha, informó que Mansur reunió a su familia el mes pasado, contó a sus tres hijos que había cerrado la delación y dijo haber tomado providencias para protegerlos de las consecuencias.
El próximo paso es de Mendonça: homologar o no el acuerdo, sin fecha definida. La delación premiada solo surte efectos tras la validación judicial. A cambio de la colaboración, el delator puede recibir beneficios previstos en la ley y renuncia al derecho a permanecer en silencio en sus declaraciones. Hasta la decisión del ministro, el contenido del acuerdo sigue bajo secreto.