Los principales candidatos a la Presidencia de Brasil ya declararon R$151 millones en gastos de campaña a 17 días de la primera vuelta. Las cifras provienen del Tribunal Superior Electoral (TSE), la máxima autoridad electoral brasileña, con datos actualizados hasta este jueves (17), y fueron compiladas por G1, el portal de noticias de Globo. La votación está prevista para el 4 de octubre.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT), que busca la reelección, concentra la mayor parte: R$65 millones. Le sigue el senador Flávio Bolsonaro (PL), hijo del expresidente Jair Bolsonaro, con R$55 millones. Ronaldo Caiado (PSD) declaró R$24 millones; Romeu Zema (Novo), R$4 millones; Renan Santos (Missão), R$1,2 millones; y Augusto Cury (Avante), R$265 mil. Lula ya gastó el 73% del techo de R$88,9 millones fijado por el TSE para la primera vuelta; Flávio, el 62% del límite.
Los registros forman parte de la rendición parcial de cuentas publicada en DivulgaCand, la plataforma del TSE. Cubren las operaciones financieras entre el 16 de agosto y el 8 de septiembre; el plazo de envío cerró el 13 de septiembre. Las reglas brasileñas fijan un techo de gastos por cargo en cada elección: los candidatos presidenciales pueden gastar hasta R$88,9 millones en la primera vuelta y otros R$44,5 millones en un eventual balotaje, lo que suma R$133,4 millones en toda la campaña. La rendición final debe presentarse hasta 30 días después de la elección, o después del balotaje para quienes avancen. Los electos que no rindan cuentas no pueden recibir el diploma, el certificado formal de la elección, mientras estén en mora.
Casi la mitad del gasto de Lula fue a una sola agencia
Un único contrato responde por el 47% del gasto de Lula: R$31 millones pagados a la agencia Delta3 Comunicação por servicios "especializados de comunicación y marketing", según el registro en DivulgaCand. La empresa pertenece al publicitario bahiano Raul Rabelo y al cineasta Francisco Mascarenhas Kertész, conocido como Chico Kertész. Ambos fueron socios de Sidônio Palmeira, actual ministro de Comunicación Social e integrante de la campaña presidencial, en la agencia M4 Comunicação, después rebautizada Nordx Estratégia e Criatividade. Sidônio ya no figura en el cuadro societario.
El resto del gasto de Lula se reparte entre producción, medios y abogados. La campaña pagó R$4,2 millones a Log Produções & Filmes, R$2,7 millones en publicidad impresa y calcomanías a la gráfica NMC en 100 pagos, y R$2,5 millones para impulsar contenido en Facebook, monto registrado a nombre de la plataforma aunque los anuncios también pueden circular en otras aplicaciones de Meta, como Instagram. Se suman R$100 mil en Kwai. Los servicios jurídicos llegaron a R$4 millones, divididos entre cinco bufetes; el mayor monto, de R$1,5 millones, fue a Ferraro e Novaes Advogados, el despacho del coordinador jurídico de la campaña, Ângelo Ferraro. Lula también gastó R$1,5 millones en encuestas electorales internas con Oma Pesquisa y transfirió R$950 mil a directorios estaduales del PT en 11 unidades de la federación.
Lo que viene
Según el relevamiento de G1, los gastos revelan estrategias parecidas detrás de presupuestos muy distintos: comunicación digital, impulso en redes y servicios jurídicos aparecen en las cuentas de casi todos los presidenciables, junto a materiales de calle como calcomanías y banderas. El próximo hito es la votación del 4 de octubre. Quien avance al balotaje tendrá un techo adicional de R$44,5 millones y más tiempo para rendir cuentas: la entrega final vence 30 días después de la elección.