Braskem, la mayor petroquímica de América Latina, presentó este lunes (24) una solicitud de recuperación extrajudicial, un mecanismo brasileño de reestructuración de deudas negociado directamente con los acreedores y sometido después a homologación judicial, para reordenar cerca de US$ 10.900 millones (R$ 56.000 millones) en deudas financieras. El pedido fue distribuido en el 2º Juzgado de Quiebras y Recuperaciones Judiciales de la Comarca de la Capital de São Paulo, según un hecho relevante enviado por la compañía a la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM). La petición contó con el respaldo de acreedores que representan el 39,6% de los créditos sujetos a la reestructuración, por encima del mínimo de un tercio exigido para el protocolo.
Creada en 2002 a partir de la integración de seis empresas petroquímicas vinculadas al grupo Odebrecht, Braskem es controlada por Novonor (antigua Odebrecht), que posee cerca del 38% del capital, y tiene a la petrolera estatal Petrobras como segunda mayor accionista, con alrededor del 36%. Con sede en São Paulo, la compañía mantiene 40 unidades industriales, 28 de ellas en Brasil, repartidas entre los estados de Alagoas, Bahía, Río de Janeiro, Rio Grande do Sul y São Paulo, además de plantas en Estados Unidos, México y Alemania. Líder en la producción de resinas termoplásticas en las Américas, como polietileno, polipropileno y PVC, la empresa también es pionera en la fabricación de bioplástico a escala industrial y tiene acciones negociadas en la B3 de São Paulo, en Nueva York y en Madrid.
Cómo funcionará la recuperación extrajudicial
Con la presentación, comenzó un período de protección de 90 días, durante el cual los acreedores alcanzados no pueden cobrar judicialmente las deudas ni ejecutar activos del grupo. En ese plazo, Braskem intentará cerrar el plan definitivo: hasta el 31 de agosto debe presentar un plan de negocios actualizado y una propuesta detallada; las reuniones presenciales entre ejecutivos, accionistas y acreedores están previstas para el 9 de septiembre; y hasta el 9 de octubre las partes deben buscar un acuerdo sobre las principales condiciones comerciales. Para que el acuerdo vincule a toda la deuda alcanzada, la empresa necesita el apoyo de la mayoría simple de los créditos sujetos. El plan admite la conversión de parte de los créditos en acciones, lo que puede convertir a acreedores en accionistas.
La reestructuración alcanza solo deudas financieras sin garantía de Braskem S.A. y de cinco empresas del grupo en el exterior. Las obligaciones con proveedores, clientes y prestadores de servicios quedan fuera.
"La Recuperación Extrajudicial tiene un alcance limitado, estrictamente financiero, y no abarca ninguna obligación de la Compañía con sus proveedores, clientes y demás partes interesadas, que permanecen vigentes y siguen cumpliéndose con normalidad, en los términos de los respectivos contratos", afirmó Braskem en un comunicado.
En paralelo, la subsidiaria mexicana Braskem Idesa pidió protección por quiebra en Estados Unidos bajo el mecanismo conocido como Chapter 11. El plan de Braskem prevé un aporte de US$ 476 millones (R$ 2.400 millones) para mantener el control de la subsidiaria.
Qué llevó a Braskem a la crisis
Según G1, el pedido resulta de la combinación de presiones financieras acumuladas en los últimos años. Una de ellas es el costo del desastre geológico en Maceió, en el noreste de Brasil, provocado por la explotación de sal gema, que dejó inestable el suelo de barrios de la capital del estado de Alagoas. Más de 14.000 inmuebles fueron desocupados y cerca de 60.000 personas resultaron afectadas. Braskem ya desembolsó más de R$ 4.200 millones en indemnizaciones, ayudas y reubicación de vecinos y comerciantes, y mantiene R$ 3.240 millones reservados en el balance para costos futuros de reparación. En junio, la Justicia Federal aceptó una denuncia del Ministerio Público Federal en el caso, y las acciones de la compañía cayeron casi un 15% en una sola sesión, según CNN Brasil.
El otro factor es el empeoramiento del mercado petroquímico mundial, que convive con exceso de oferta, en especial por la expansión de la capacidad industrial de China, precios en caída y demanda débil. En Braskem, el costo de los productos vendidos llegó a consumir cerca del 96% de los ingresos netos, informó CNN Brasil.
La reacción del mercado fue inmediata. Las acciones de Braskem caían cerca de un 6,1% este lunes, a R$ 4,76 alrededor de las 15h15, según G1. La B3, la bolsa de São Paulo, anunció que los papeles ordinarios (BRKM3) y preferenciales (BRKM5) serán excluidos de una serie de índices, entre ellos el Ibovespa, el IBrX y el Small Caps, tras el cierre de la sesión de este martes (25), porque pasarán a negociarse bajo la clasificación de "Recuperación Extrajudicial". Las acciones seguirán listadas y podrán negociarse con normalidad. "Cuando la B3 saca una empresa de esa canasta, todos los que siguen el índice tienen que vender ese papel (...) porque el manual del fondo lo obliga", explicó a G1 Matheus Matos, socio de MA7 Capital.
Con el pedido, Braskem se suma a una serie de grandes compañías brasileñas que recurrieron a mecanismos de recuperación en 2026, recuerda CNN Brasil: Casas Bahia y Lojas Marabraz pidieron recuperación judicial, mientras que Raízen y GPA, dueño de la cadena de supermercados Pão de Açúcar, optaron por la vía extrajudicial.