El ingreso medio del trabajo en Brasil mostró señales de estabilización en los últimos meses tras alcanzar un récord durante el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, según datos del instituto de estadística brasileño IBGE difundidos por el diario Folha de S.Paulo. El ingreso promedio marcó el máximo de la serie histórica de la Pnad Contínua, la encuesta continua de hogares del país, en el trimestre cerrado en marzo de este año, cuando llegó a 3.795 reales (unos 700 dólares) mensuales. En los meses siguientes, la cifra bajó levemente: 3.776 reales en el trimestre hasta abril, 3.743 hasta mayo y 3.738 hasta junio.
La Pnad Contínua, en marcha desde 2012, mide el ingreso real que los brasileños suelen recibir por todos sus trabajos, ya ajustado por la inflación. El cálculo suma los ingresos de todas las actividades laborales y divide el total entre el número de personas ocupadas, lo que significa que la incorporación de trabajadores con salarios más altos, o la apertura de puestos peor remunerados, puede mover el promedio hacia arriba o hacia abajo.
A lo largo del tercer mandato de Lula, el ingreso promedio acumuló un alza de casi 13%. La comparación toma el dato más reciente, del trimestre hasta junio de 2026 (3.738 reales), frente al registrado en los últimos tres meses de 2022 (3.310 reales), cuando Brasil aún era gobernado por Jair Bolsonaro. En ese momento el mercado laboral todavía intentaba recuperarse del impacto de la pandemia de Covid-19: el punto más bajo de toda la serie histórica se registró en el trimestre hasta diciembre de 2021, cuando el ingreso promedio cayó a 3.061 reales.
Desaceleración esperada
Economistas consultados por Folha consideran que esta reciente estabilización podría anticipar una desaceleración más amplia del mercado laboral, vinculada al escenario de tasas de interés elevadas que el banco central mantiene para contener la inflación. "El 2026 todavía es un año positivo para el ingreso, pero menos que los anteriores. Es un escenario de desaceleración, de crecimientos menores. La perspectiva hacia adelante es de cierta estabilización", afirmó el economista Bruno Imaizumi, de la consultora 4intelligence.
Entre las medidas que el gobierno de Lula ha usado para elevar el ingreso de los trabajadores está el reajuste del salario mínimo por encima de la inflación. La recuperación de los últimos años también coincidió con un desempeño positivo del PIB (Producto Interno Bruto), lo que, según analistas, aumentó la demanda de mano de obra y ayudó a impulsar los salarios.
La desigualdad regional sigue siendo marcada. En el segundo trimestre de 2026, el ingreso promedio mensual varió entre 2.284 reales en Maranhão, en el noreste, y 6.171 reales en el Distrito Federal, sede de Brasilia, que tradicionalmente lidera el ranking por la concentración de altos cargos de la función pública. El estado de São Paulo ocupa el segundo lugar, con 4.447 reales, la cuarta cifra más alta de su propia serie histórica. Amazonas es el único estado donde el ingreso promedio (2.771 reales) permanece por debajo de su nivel inicial de 2012 (2.914 reales).