El split payment, mecanismo de la reforma tributaria brasileña que separa la parte del impuesto en el momento en que una empresa paga a otra, estará disponible a partir del segundo semestre de 2027, de forma opcional y solo en operaciones entre compañías (B2B), según la Receita Federal, el fisco brasileño. El detalle fue publicado por Folha de S.Paulo el sábado (12), a partir de respuestas del organismo al diario.
En el modelo, cuando el comprador paga la factura, el valor se divide en el acto: el impuesto va directo a los gobiernos federal, estatales y municipales, y el proveedor recibe el resto. La herramienta es uno de los módulos del sistema central que construye la Receita para recaudar en tiempo real la CBS, el nuevo impuesto federal al consumo, y el IBS, de estados y municipios, ambos vigentes desde 2027 bajo la reforma del impuesto al consumo aprobada en 2023. Según el sitio g1, los objetivos declarados son reducir la evasión y reembolsar los créditos de la cadena productiva el mismo día, en horas.
Uso opcional y obligación sin fecha
A lo largo de 2027, usar o no el split payment será decisión del contribuyente, transacción por transacción, y la obligatoriedad no tiene fecha marcada. A fines de agosto, el g1 informó, con base en la Receita, que la versión obligatoria solo debería regir desde 2028 en las operaciones entre empresas. Ahora, en respuesta a la Folha, el propio fisco descartó fijar un año.
"No es correcto informar que la obligatoriedad del split payment pasó a 2028. En 2027 el split payment se pondrá a disposición de manera gradual e incremental, siendo inicialmente de uso opcional por los agentes económicos. En el momento en que los medios de pago estén listos para ejecutar el split payment, pasará a ser obligatorio", dice la Receita.
Juliano Neves, subsecretario de Gestión Corporativa de la Receita, dijo al g1 que la plataforma estará lista a comienzos de 2027, pero que la adhesión de más de 200 instituciones financieras debería ocurrir gradualmente a lo largo del año. La implantación, según él, avanzará medio de pago por medio de pago, empezando por las transferencias electrónicas y después el Pix estático, el sistema de pagos instantáneos de Brasil. Pidió calma a las empresas: "Nadie será obligado mientras no esté disponible para todos los medios de pago. Probablemente, en 2027 no dará tiempo."
La primera fase es solo entre CNPJ
Las exclusiones son amplias. Las ventas al consumidor final quedan fuera: la separación del impuesto en el momento del pago vale solo cuando pagador y receptor tienen CNPJ, el registro brasileño de empresas, dijo a la Folha Cristiane Coelho, presidenta de la Fin, la confederación nacional de instituciones financieras. Tarjetas, criptomonedas y medios no electrónicos también quedan excluidos de la primera fase, que cubre transferencias (TEF y TED), boletos y Pix entre empresas. Las compañías del Simples Nacional, régimen simplificado para empresas con facturación anual de hasta 4,8 millones de reales según la definición del g1, quedan fuera del split en 2027, de acuerdo con el Portal Contábeis.
Mientras llega la obligación, la rutina sigue parecida a la actual: la empresa emite la factura electrónica con los campos de IBS y CBS, paga el impuesto vía Darf al final del mes y recibe el reembolso de créditos en hasta dos meses, según la Receita. Hay un atajo, el RAD (recaudación por el adquirente), en el que el comprador retiene el impuesto y lo remite directo al fisco, acelerando el crédito, y el vendedor recibe el valor ya líquido. Para quien vende a otras empresas, el split opcional ofrece el mismo efecto con crédito inmediato, y la elección pasa a ser un cálculo de caja en cada operación. Para el consumidor, nada cambia en 2027: sin split en el comercio minorista, el impuesto sigue incluido en el precio y recaudado después, y la idea de que el mecanismo afectará la facturación de pequeñas tiendas en el cambio de año figura entre las informaciones equivocadas que circulan en internet, según la Folha.