El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil condenó este viernes (25), por 7 votos contra 3, a Eduardo Bolsonaro, exdiputado federal con mandato revocado e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, por difamación contra la diputada Tabata Amaral. La mayoría fijó una pena de un año de detención y una multa de más de 80.000 reales, según el portal g1.
El caso nació de una querella criminal presentada por Tabata en 2021. Ese año, Eduardo escribió en una red social que el proyecto de ley de la diputada sobre la distribución de compresas parecía tener como objetivo atender al lobby de una fabricante de productos de higiene, y que el dueño de la empresa era mentor y patrocinador de la parlamentaria. La causa llegó al STF, que juzga a los parlamentarios federales.
El voto del relator
El relator, el ministro Alexandre de Moraes, consideró probado el delito del artículo 139 del Código Penal, que castiga a quien "difama a alguien, imputándole un hecho ofensivo a su reputación". Citó dos agravantes: el crimen se cometió contra una funcionaria pública en razón de sus funciones y ocurrió en redes sociales. Como Eduardo está en "local incierto y no sabido" y vive en Estados Unidos, Moraes negó la sustitución de la detención por penas alternativas, sustitución permitida en casos de difamación.
"La divulgación realizada por el acusado [Eduardo] revela el ardid que empleó, cuyo único objetivo fue afectar el honor de la querellante [Tabata Amaral], tanto en la esfera pública, como agente política, como en su vida privada, ya que el alcance de internet, como se sabe, es gigantesco y tiene enorme poder de proliferación", declaró el ministro.
La división de 7 a 3
Siguieron el voto de Moraes en su totalidad los ministros Flávio Dino, Cármen Lúcia, Cristiano Zanin, Dias Toffoli y Gilmar Mendes. El presidente del STF, Édson Fachin, acompañó la condena, pero divergió sobre el cumplimiento de la pena: para él, la sustitución por penas restrictivas de derechos es posible. "El eventual incumplimiento injustificado de la pena restrictiva de derechos podrá implicar, en la fase de ejecución, su conversión en pena privativa de libertad", sostuvo Fachin, según la revista VEJA.
André Mendonça, que en abril pidió vista y suspendió el juicio en el plenario virtual, votó por la absolución, seguido por Luiz Fux y Kassio Nunes Marques. Para Mendonça, las declaraciones de Eduardo formaban parte del debate político y estaban cubiertas por la inmunidad parlamentaria.
"La instrucción confirmó, por otro lado, que la manifestación tenía por objeto el debate político en torno a la proposición legislativa. No hay elemento que permita concluir que esa controversia haya funcionado como mero pretexto para una agresión personal desvinculada del mandato", afirmó Mendonça.
Con el resultado de 7 a 3, la tesis del relator también prevaleció en la ejecución de la pena: la detención no será sustituida mientras Eduardo permanezca en local incierto y no sabido. El juicio, retomado tras los 90 días del pedido de vista, terminó este viernes. El proceso pasa ahora a la fase de ejecución, en la que el tribunal definirá cómo se cumplirá la pena.