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Trump evalúa cambios en aranceles a la carne vacuna ante presión de ganaderos

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GPPor Gustavo Prado•26 de agosto de 2026•Fuentes: Reuters, G1

Sirvase un café, que esta historia tiene tela para cortar. Este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apareció en el programa del presentador conservador Glenn Beck y soltó la noticia: va a evaluar si existe un exceso de regulaciones en las plantas de procesamiento de carne vacuna del país. El comentario surgió después de que Beck sugiriera que menos reglas permitirían a agricultores y ganaderos faenar su propio ganado sin depender de los grandes frigoríficos.

Trump no ocultó lo que piensa del sector. "Eso podría ser una gran idea para los ganaderos", dijo en la entrevista. "Solo he escuchado cosas malas al respecto, son cuatro empresas, y es un monopolio." Se refería a Cargill, Tyson Foods, JBS USA y National Beef Packing Co., que en conjunto controlan cerca del 85% del procesamiento de carne vacuna en Estados Unidos. Dos de ellas, JBS USA y National Beef, pertenecen a las brasileñas JBS y MBRF.

La desconfianza hacia el sector no es nueva. El año pasado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que investigaba si los frigoríficos estaban elevando ilegalmente los precios de la carne vacuna para el consumidor final, una pesquisa que ayuda a entender por qué el tema se convirtió en prioridad política para Trump.

El plan para salvar la hamburguesa

La semana pasada, antes de esta entrevista, Trump ya había dicho que planea reducir temporalmente los aranceles sobre parte de las importaciones de carne vacuna para intentar frenar los precios, que están en niveles récord en Estados Unidos. Según él, durante los próximos 90 días el país permitirá la importación de hasta 300.000 toneladas de carne destinada a la producción de carne molida sin aranceles fuera de la cuota. La promesa es que esa carne llegue a las góndolas un 25% más barata que el precio actual del mercado estadounidense.

No todos aplaudieron. La medida fue criticada por entidades del agronegocio estadounidense, entre ellas la American Farm Bureau Federation, el principal grupo de presión del sector en el país. Su presidente, Zippy Duvall, envió una carta a Trump el martes pidiéndole que reconsiderara el plan, al argumentar que la medida "perjudicará a los productores de ganado... de Estados Unidos, que trabajan incansablemente para producir alimentos para las familias estadounidenses". Por su parte, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, dijo a periodistas en la Casa Blanca que ni siquiera sabía qué países estaban incluidos en el anuncio del presidente.

Todo este revuelo tiene su origen en la cuenta del supermercado. Según datos de la Bureau of Labor Statistics citados por el medio brasileño G1, el precio de una libra (453,59 gramos) de carne molida llegó a 6,82 dólares en junio de este año, un 79% por encima del valor registrado a comienzos de 2019. Ese aprieto en el bolsillo del consumidor estadounidense es lo que está en el centro de este pulso entre la Casa Blanca, los frigoríficos y los ganaderos. Para el lector no familiarizado, JBS y MBRF son dos de las mayores exportadoras de carne de Brasil, y sus operaciones en Estados Unidos hoy están en medio del debate arancelario y antimonopolio en Washington.

Quien quiera seguir de cerca esta telenovela arancelaria puede escuchar la entrevista original de Trump en The Glenn Beck Program, transmitido en vivo por BlazeTV y radios afiliadas en Estados Unidos, con versión en formato pódcast disponible poco después de la emisión.

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