Los impuestos cobrados a las empresas de apuestas online, llamadas bets en Brasil, dejaron R$ 15.300 millones en las arcas del gobierno federal desde enero de 2025, según datos de la Receita Federal divulgados este viernes (25). En la práctica, esa recaudación ayudó al Gobierno del presidente Lula a cumplir sus metas fiscales sin ajustar aún más el presupuesto. La cifra se conoció el mismo día en que Lula, mediante una medida provisoria, prohibió las apuestas y los juegos virtuales online en el país, a nueve días de la primera vuelta de la elección presidencial.
En 2025, la recaudación sumó R$ 8.940 millones; entre enero y agosto de 2026 entraron otros R$ 6.320 millones, un promedio de unos R$ 760 millones al mes. Para dimensionarlo: un estudio del Comsefaz, el consejo de los secretarios de Hacienda de los estados, calcula que las apuestas sacaron R$ 62.500 millones del presupuesto de las familias brasileñas solo en 2025. La ANJL, entidad que representa al sector, discute ese estudio y afirma que los ingresos brutos del mercado el año pasado fueron de R$ 37.000 millones, con base en datos del Ministerio de Hacienda.
La recaudación solo se volvió sistemática en 2025. Hasta entonces, apenas montos residuales llegaban a las arcas públicas porque la mayoría de las casas de apuestas tenía sede en el exterior, explicó el titular de la Receita Federal, Robinson Barreirinhas, ante el Congreso en septiembre de 2024. Con la regulación, las empresas quedaron obligadas a constituirse según la ley brasileña y, desde comienzos de 2025, solo las autorizadas por el Ministerio de Hacienda pueden operar en el país.
Cómo se gravaban las bets
La alícuota cobrada este año era del 13% sobre los ingresos netos, el llamado GGR: lo que queda de las apuestas tras pagar los premios a los jugadores. La previsión era subirla de forma gradual, hasta llegar al 18% a partir de 2028. Del total recaudado, el 36% iba al deporte, el 28% al turismo y el 13,6% a la seguridad pública, con porciones menores para educación, seguridad social y salud.
Qué pasa ahora con esa recaudación
Con la prohibición, esa fuente de ingresos se seca. Según InfoMoney, el fin de las apuestas online debe retirar unos R$ 800 millones al mes de las arcas federales, un nivel cercano al promedio recaudado desde 2025. La medida provisoria, un decreto temporal con fuerza de ley, rige de inmediato, pero el Congreso debe aprobarla en un plazo de hasta 120 días para que siga vigente.
Esa recaudación venía ayudando al Gobierno a alcanzar sus metas fiscales, es decir, el resultado primario, el saldo entre ingresos y gastos fijado por ley; sin ella, los recortes de gasto tendrían que ser mayores. El argumento central de la prohibición, sin embargo, es el presupuesto de las familias. "Tendré el inmenso placer de acabar con las bets", dijo Lula el miércoles (23), al anunciar su intención.
Un informe del banco BTG Pactual calcula que 25,2 millones de brasileños apostaron en 2025, casi uno de cada ocho habitantes. Según cálculos de Goldman Sachs, las apuestas pasaron del 0,3% del consumo mensual de los hogares en 2018 al 4,4% en 2025: en un hogar que gasta R$ 1.000 al mes, R$ 44 iban a las casas de apuestas. Encuestas recientes citadas por InfoMoney muestran que cerca de tres cuartos de los brasileños apoyan la prohibición total.