La Caixa Econômica Federal, el banco público brasileño, presentó en la madrugada de este jueves (17) una nueva propuesta para el Saúde Caixa, el plan de salud de sus empleados y principal punto del conflicto en la huelga nacional iniciada el 10 de septiembre. Los trabajadores votarán el acuerdo en asambleas electrónicas el lunes (21), de 11h a 18h. Hasta entonces, la huelga continúa.
Lo que prevé la propuesta
Según la federación sindical Contraf-CUT y la Comisión Ejecutiva de los Empleados (CEE), el cambio central es el tope de participación del banco en el financiamiento del plan, que sube del 6,5% al 9% de la nómina a partir de 2027. Para 2026 no habrá reajuste en las mensualidades y el banco absorberá el déficit del plan. A partir de 2027, el titular aportará el 3,7% de la remuneración base, con un límite del 9% para el grupo familiar (titular más dependientes directos). Las mensualidades previstas son de R$ 560 para dependientes directos, R$ 660 para dependientes indirectos hijos de 21 a 24 años y R$ 900 para hijos de 24 a 27 años y padres o madres sobrevivientes, según el G1.
La propuesta mantiene el modelo solidario del plan, sin cobros diferenciados por franja de edad (el llamado pacto intergeneracional) y conserva el Saúde Caixa dentro del acuerdo colectivo de trabajo. El cobro por consulta en atención de urgencia baja de R$ 150 a R$ 120, y la telemedicina sigue sin copago. El banco también aceptó destinar al menos un empleado en tiempo exclusivo al plan en cada oficina regional de personal.
Lo que aún depende de la votación
Ninguna de estas medidas está en vigor: todas dependen de la aprobación en las asambleas del lunes. Si los trabajadores aceptan el acuerdo, la jornada de paro del 20 de agosto será abonada y los días de huelga deberán compensarse en un plazo de hasta 180 días. Según la Contraf-CUT, citada por Poder360, la participación en los lucros, el bono Super Caixa y el premio extraordinario de R$ 3.000 por empleado se pagarán el 30 de septiembre si el acuerdo se aprueba hasta el 21 de septiembre. La huelga comenzó tras el rechazo de la oferta anterior por más del 90% de las bases sindicales; la categoría bancaria en general ya había firmado su convenio nacional con la federación de bancos, con reposición de la inflación más un aumento real del 0,6% por dos años, según el G1.
Fuera del banco, la huelga tiene efectos prácticos. Según la Folha de S.Paulo, puede retrasar la contratación de crédito del programa Move Brasil, de financiamiento de vehículos, y operaciones que dependen del análisis del banco, como créditos hipotecarios. En respuesta al diario, la Caixa afirmó que las contrataciones del Move Brasil siguen normalmente y pueden hacerse de forma digital, por el WhatsApp del banco, o presencialmente en las agencias.
Para clientes con operaciones pendientes, lo más rápido son los canales digitales del banco, que siguen activos según la propia Caixa. Los empleados deben seguir a los sindicatos y a la CEE para participar de la asamblea electrónica del lunes, de 11h a 18h. El resultado define si la huelga termina o si las negociaciones se reinician.