Quince gobiernos de las Américas, entre ellos el de Estados Unidos, firmaron el martes una declaración que clasifica a 24 organizaciones criminales como "organizaciones narcoterroristas transnacionales" y las somete a sanciones conjuntas. Entre los objetivos figuran las dos mayores facciones brasileñas, el PCC (Primeiro Comando da Capital) y el CV (Comando Vermelho). El documento se difundió al margen de la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), en Nueva York, y responde a un pedido directo del presidente estadounidense, Donald Trump.
Según CNN Brasil, la declaración prevé, conforme a la legislación de cada país, el congelamiento de bienes, restricciones migratorias y de visas para integrantes, asociados y simpatizantes de los grupos, y responsabilidad penal para quien a sabiendas les brinde apoyo material, incluso logístico. Firmaron el texto Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Trinidad y Tobago. Es la primera acción conjunta del Escudo de las Américas, alianza también conocida como Coalición de las Américas contra los Cárteles, creada para combatir el narcotráfico en el continente.
Para Brasil, la decisión alcanza a las dos facciones que dominan el crimen organizado brasileño y que ya operan en países vecinos. Según Folha de S.Paulo, la diplomacia brasileña fue tomada por sorpresa: la cancillería, el Itamaraty, desconocía la posibilidad del documento, divulgado por la tarde, tras los discursos del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y de Trump en la Asamblea General. El gobierno todavía evalúa el contenido e intenta minimizar el impacto de una decisión adoptada sin consulta previa a Brasilia, que no integra el bloque.
Pedido directo de Trump
En una reunión con los estados miembros, Trump pidió a las naciones del bloque que "designen formalmente a los narcoterroristas como amenazas comunes a la estabilidad y apliquen sanciones severas contra las 24 organizaciones terroristas extranjeras designadas por Estados Unidos". Y añadió, según CNN Brasil: "Hasta que llegué yo, nadie designaba nada. Ustedes estaban por su cuenta. Pero ahora ya no están solos". Los países también anunciaron la intención de pedir al Consejo Permanente de la OEA (Organización de los Estados Americanos) una reunión de consulta, con base en los artículos 6 y 13 del Tratado de Río, el pacto de defensa mutua interamericano, para discutir acciones colectivas a nivel ministerial.
La alianza comenzó con 12 países y llegó a 19 miembros, según CNN Brasil, y funciona mediante intercambio de inteligencia y operaciones militares conjuntas, en un modelo inspirado en las acciones estadounidenses contra embarcaciones sospechosas en el Caribe y el Pacífico. Colombia, Ecuador y Paraguay ya autorizaron el estacionamiento de tropas estadounidenses en su territorio, y otros países negocian acuerdos similares. El G1 recuerda que el bloque reúne gobiernos alineados con Trump, como Argentina, Chile y El Salvador, y que el combate a los cárteles fue uno de los temas de su discurso en la ONU.
El momento político
La declaración se difunde a pocas semanas de las elecciones brasileñas y en un período de tensión entre Brasilia y Washington, como señala la Folha. Un sector del gobierno que habló con el diario bajo reserva dice no sorprenderse y considera reducidos los efectos colaterales, citando el precedente del presidente argentino, Javier Milei, que ya se refería a organizaciones de ese tipo como narcoterroristas. La preocupación real, según ese sector, es el eventual uso de la fuerza en la región, algo que no depende de la nueva declaración. Además del PCC y del CV, la lista incluye a la Mara Salvatrucha (MS-13), al Tren de Aragua, a los cárteles mexicanos de Sinaloa y de Jalisco, al ELN colombiano, a disidencias de las FARC y a la ecuatoriana Los Lobos.