Casi 19 millones de personas, aproximadamente una de cada diez brasileñas, ya recibieron algún alivio de deuda en las dos ediciones del Desenrola Brasil, el programa federal de renegociación ya finalizado. El Ministerio de Hacienda prepara ahora un nuevo modelo, esta vez para recomprar deudas antiguas que los acreedores prácticamente dejaron de cobrar, según informó InfoMoney este jueves (17), a partir de una entrevista del ministro Dario Durigan al diario EXTRA. La propuesta será presentada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva "en los próximos días".
La diferencia respecto al Desenrola es que el deudor no tendría que aceptar una renegociación más. La idea es hacer una subasta y comprar, con un gran descuento, deudas contraídas sobre todo entre 2020 y 2022, los años de la pandemia de covid. Según Durigan, el objetivo son deudas que "los propios bancos, las propias empresas ya perdieron la esperanza de cobrar", y que mantienen a millones de personas inscritas en los registros de morosos, situación que bloquea el acceso a crédito nuevo.
Explicación: ese descuento, llamado deságio en Brasil, es lo que hace que una deuda cambie de manos por mucho menos que su valor nominal, como una factura de tarjeta de 1.000 reales de la época pandémica pasando a otro dueño por una fracción de eso. Cuanto más vieja y más improbable de cobrar es una deuda, más barata se vuelve en el mercado. Hacienda quiere usar ese mecanismo para limpiar el registro de los morosos sin un costo alto para las cuentas públicas.
Durigan comparó las iniciativas con vacunas contra un "problema crónico" de endeudamiento heredado de la pandemia, y dijo que vacunar ese problema "tiene que seguir ocurriendo". El ministro también confirmó el calendario político: "Estamos presentando (la propuesta) para que el presidente la lleve a la campaña", afirmó, en un año de elección presidencial prevista para octubre.
"Las próximas vacunas serán vacunas más amplias e irán en la línea de recomprar las deudas más antiguas que la gente tiene. Eso es lo que estamos llevando al presidente Lula: un nuevo programa en el que podamos, con un gran descuento, recomprar la deuda de las personas sin que tengan que hacer nuevas renegociaciones."
Lo que aún no está definido
Quién compraría esas deudas y cuál sería el porcentaje de descuento siguen sin respuesta, y el modelo todavía está en elaboración, según el ministro. También se estudia si el programa alcanzará deudas no bancarias, como facturas de luz y de gas. O Globo y Brasil 247 también informaron el plan, y Durigan citó el caso de conductores que quedan fuera de Move Brasil, el programa federal que financia vehículos con tasas menores, por moras antiguas.
El estudio llega un día después de que el Banco Central recortara la tasa básica de interés en 0,25 punto, hasta 13,75% anual. Con esa tasa, cada 1.000 reales financiados cuestan unos 137,50 reales al año solo en intereses, antes de tarifas e impuestos. Para el equipo económico, tasas todavía altas sumadas a deudas viejas explican por qué tanta gente sigue en la lista de morosos incluso después de dos programas de renegociación.