El 7,9% de la población ocupada de Brasil trabajaba principalmente desde casa en 2025, según datos del IBGE, el instituto de estadística del país, divulgados este miércoles (23). Son 6,6 millones de personas de 14 años o más, una cifra similar a la población de la ciudad de Río de Janeiro. El porcentaje sigue por encima del nivel previo a la pandemia, de 5,8% en 2019.
En la práctica: en un equipo de 100 personas, ocho cumplen hoy la mayor parte de la jornada desde casa. En 2019 eran seis de cada 100, y al inicio de la serie, en 2012, menos de cuatro (3,6%). El nivel quedó estable frente a 2024, informa Folha de S.Paulo.
El pico del trabajo en casa llegó en 2022, con 8,4%, y la cifra retrocedió desde entonces. La proporción que trabaja en un local fijo de la empresa creció del 57,9% en 2022 al 60,2% en 2025, según el sitio g1. Otras porciones se reparten entre lugares definidos por el empleador o el cliente (13,8%), fincas y granjas (8,4%), vehículos (5%) y vías o áreas públicas (2,1%).
En detalle: la PNAD Contínua es la principal encuesta de empleo de Brasil; el IBGE visita miles de hogares cada mes y, en el módulo anual divulgado esta semana, pregunta en dónde trabaja cada persona con más frecuencia. Por esa regla, un híbrido con tres días en casa y dos en la empresa entra en la cuenta del teletrabajo. El módulo no se aplicó en 2020 ni en 2021, en plena pandemia, por lo que el pico real del fenómeno no puede medirse con precisión.
Dónde avanza el teletrabajo
El mapa por estados muestra contrastes fuertes. Ceará (10,7%), el Distrito Federal (10,6%) y Río de Janeiro (10,1%) superan el 10% de la fuerza laboral en casa. En el otro extremo, Acre (3,6%), Rondônia (4,1%) y Mato Grosso (4,5%) no llegan al 5%, y el estado de São Paulo marca 8,1%, casi el promedio nacional.
Entre las capitales, la distancia es aún mayor. Porto Alegre lidera, con 18,7% de los trabajadores en casa, casi uno de cada cinco. Porto Velho tiene el índice más bajo, 4,2%, y la ciudad de São Paulo marca 9,3%, según Folha.
La vuelta a la oficina
Otras encuestas citadas por g1 muestran que el retorno al trabajo presencial ha sido, en general, una decisión de las empresas. En un sondeo de WeWork con Offerwise, el 63% de los trabajadores está presencial y, entre ellos, el 79% sigue el modelo por determinación de la compañía. El trayecto es la queja principal: el 65% señala el desplazamiento como la mayor desventaja, y más de la mitad dice gastar más en transporte desde la vuelta.
La gerente de negocios de WeWork Brasil, Beatriz Kawakami, llama a ese efecto "costo silencioso": no aparece en el recibo de sueldo, pero consume tiempo libre y presupuesto doméstico. Las vacantes 100% remotas también perdieron espacio en las plataformas de contratación, según Gupy, y las ofertas presenciales e híbridas pasaron a dominar. En construcción e ingeniería, el promedio es de 4,8 días presenciales por semana, contra 3,3 en el sector de servicios, según la consultora Robert Half.