Una mayoría de la Segunda Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil se pronunció este martes (8) a favor de ratificar el alejamiento preventivo del director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y del director de Inteligencia Policial, Leandro Almada da Costa. La sesión virtual extraordinaria quedó suspendida tras un pedido de vista del ministro Gilmar Mendes, figura equivalente a una solicitud de más tiempo para estudiar el proceso, lo que impide cerrar formalmente el fallo. Según el portal G1 y el diario Folha de S.Paulo, los ministros Luiz Fux y Kassio Nunes Marques adelantaron sus votos y acompañaron por completo al relator del caso, André Mendonça.
Con tres votos favorables en un órgano de cinco integrantes, la mayoría ya está formada. Folha informó de que ambos votos se registraron en menos de diez minutos desde la apertura de la sesión. El pedido de vista de Gilmar tiene un plazo de 90 días, según el diario, y hasta que devuelva el proceso la medida individual de Mendonça sigue vigente: los dos directores permanecen alejados y la Policía Federal tiene prohibido producir o compartir informes de inteligencia sobre la actuación de jueces, abogados públicos y policía judicial.
Cómo empezó la crisis
La presión sobre el mando de la Policía Federal creció a comienzos de septiembre. El 2 de septiembre, el partido Novo acudió al STF citando mensajes hallados en el celular del empresario Daniel Bueno Vorcaro, vinculado al Banco Master, que mencionaban directamente a un "Andrei", identificado por la propia corporación como el director general. Al día siguiente, el partido pidió la prisión preventiva de Rodrigues, alegando indicios de vínculos con una supuesta red de influencia criminal. Después, el ministro Alexandre de Moraes levantó el secreto sobre seis informes de inteligencia producidos de forma oculta por la policía entre el 3 y el 31 de agosto, dentro de la investigación conocida como de las Fake News.
Al examinar el material, Mendonça concluyó que él mismo y el abogado general de la Unión, Jorge Messias, eran objeto de un "monitoreo sistemático y de una recolección dirigida" de datos. Comparó la estructura montada en la Policía Federal con la novela "1984", de George Orwell, alejó a los dos directores y ordenó abrir procedimientos para investigar cómo se produjeron los informes. "La superlativa gravedad e ilicitud en la producción de los 'informes de inteligencia' impone la adopción de providencias inmediatas", escribió el ministro, según Folha.
Lo que alega cada parte
Para Mendonça, los informes son apócrifos, carecen de validez jurídica y se usaron para monitorear a autoridades. El alejamiento es cautelar: Rodrigues y Almada no han sido condenados y responden a los procedimientos bajo presunción de inocencia. Del otro lado, un informe interno de la policía fue utilizado por Moraes para pedir una investigación contra el propio Mendonça por abuso de autoridad, improbidad administrativa y delito de responsabilidad. Según Folha, el documento sostiene que el ministro habría orientado pesquisas contra Moraes y contra el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, "con quiebra de la imparcialidad judicial y favorecimiento a determinados grupos políticos". Mendonça también señaló que podría pedir al pleno la apertura de una investigación formal contra su colega.
El director general tiene apoyo dentro de la corporación. El director ejecutivo de la Policía Federal, William Marcel Murad, declaró en un acto este martes (8), según G1: "No nos dejaremos abatir por ataques". El Gobierno también se mueve contra la decisión: la columna Mônica Bergamo, de Folha, informó de que la Abogaduría General de la Unión recurrirá ante el tribunal. El siguiente paso en la Segunda Sala es la devolución del proceso por parte de Gilmar Mendes dentro del plazo de 90 días, cuando el órgano podrá concluir el juicio. No hay fecha definida.