La Policía Civil de Río Grande del Sul, el estado más austral de Brasil, investiga un presunto esquema de medicamentos oncológicos falsificados combinado con fraude en licitaciones judiciales que alcanzó al menos a 39 pacientes con cáncer, según la investigación. Siete de las personas que recibieron los medicamentos murieron durante el tratamiento, y la policía aún no ha establecido relación entre las muertes y los remedios. El caso fue detallado por el programa Fantástico, de Globo, el domingo (20). La primera acción ocurrió el 29 de junio, cuando la Operación Placebo cumplió decenas de órdenes de allanamiento y detuvo en flagrante a un empresario del sector de distribución de medicamentos.
Lo confirmado hasta ahora es más acotado que la sospecha inicial, y los investigadores se han esforzado por separar las dos cosas. Según el delegado Daniel Severo, responsable del caso, la investigación se concentra en 39 tratamientos obtenidos por demandas patrocinadas por abogados particulares, y hasta el momento se identificó un caso de entrega de medicamento adulterado. La primera alerta partió de la Santa Casa de Caridad de São Gabriel, en el interior del estado, donde la farmacéutica encargada de preparar los remedios notó inconsistencias en un lote de un medicamento para cáncer de mama: errores de ortografía en el envase, coloración y textura diferentes y un prospecto en idioma extranjero. El laboratorio productor analizó una muestra, no reconoció el lote como legítimo y la distribución fue suspendida de inmediato.
Cómo funcionaría el esquema, según la policía
En la versión de los investigadores, el grupo unía a un oncólogo, abogados y empresarios. El médico, identificado como Fernando Borges da Silva, de Santa Maria, recetaba remedios no suministrados por el SUS, el sistema público de salud de Brasil, e indicaba abogados para presentar demandas en las que el estado debería pagar la compra. En Río Grande del Sul, el paciente, a través de su abogado, debe reunir tres presupuestos. Prácticamente todas las farmacias que presentaban esos presupuestos pertenecían o estaban ligadas al empresario Lisandro Henriques Hermes, detenido en flagrante y señalado como el principal articulador del grupo, que habría usado socios de fachada para controlar las empresas. En su casa, los agentes decomisaron cajas de remedios y blísteres sin identificación. Uno de los medicamentos citados por la policía es el Enhertu, un remedio real y de alto costo usado en el tratamiento del cáncer de mama.
"Las evidencias reunidas apuntan a una estructura organizada que, en tesis, habría convertido la judicialización de la salud en un mecanismo de obtención de lucro ilícito. La sospecha de comercialización de medicamentos adulterados o falsificados vuelve los hechos aún más graves, porque supera la cuestión patrimonial y alcanza directamente la salud y la vida de los pacientes", afirmó el delegado Daniel Severo, en un extracto divulgado por G1.
Entre los casos relatados por Fantástico está el de Maria Jupira, que trataba un cáncer de pulmón. El remedio obtenido judicialmente formaba parte del lote sospechoso y fue decomisado; su familia cuenta que estuvo dos meses sin tratamiento adecuado antes de recibir otros medicamentos y que murió a los 57 años. La familia no sabe si llegó a tomar remedios falsificados. Otra paciente, Mara Rodrigues, esperó unos ocho meses por una nueva consulta tras perder contacto con el médico y solo recibió nuevos remedios a fines de agosto. En Cascavel, en el estado de Paraná, una farmacia ligada al grupo ganó la licitación para comprar remedios para Yasmin, una niña de 12 años con neuroblastoma. Según la investigación, unos 2,5 millones de reales transferidos por el gobierno estatal fueron desviados y solo parte del medicamento fue entregada. La niña murió en febrero.
En nota, la Santa Casa de São Gabriel informó que suspendió al médico apenas supo de la investigación, que el hospital no es objetivo de la operación y que colabora con las indagaciones. El consejo regional de medicina del estado, Cremers, dijo que abrirá una sindicancia cuando tenga conocimiento oficial de los hechos. La Operación Placebo cumplió 57 órdenes de allanamiento y una de prisión en 11 ciudades del estado, según G1, además de acciones en São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Goiás, con 15 personas y 14 empresas apuntadas; el reportaje de Fantástico contabilizó 56 órdenes de allanamiento. La Justicia bloqueó unos 2,5 millones de reales en bienes de los investigados en Río Grande del Sul. Hermes niega las acusaciones, dice no tener relación con los abogados y el médico y desconocer la falsificación. Él y un socio ya fueron condenados por estafa por la Justicia de Paraná.
Orientación para pacientes en tratamiento
Para quien está en tratamiento, el mensaje de las autoridades es no interrumpir la medicación. En una rueda de prensa el 30 de junio, el delegado Severo dijo que no hay indicios de distribución indiscriminada de medicamentos falsificados en oncología y que los pacientes atendidos por los canales oficiales del SUS o por demandas de la Defensoría Pública no tienen motivo para desconfiar. Advirtió que interrumpir un tratamiento oncológico puede traer consecuencias imprevisibles e irreversibles. La Secretaría de Salud de Río Grande del Sul pidió a las unidades oncológicas reforzar de inmediato la vigilancia sobre los medicamentos. En la práctica: mantenga consultas y dosis al día; revise el envase, incluida la ortografía de la etiqueta y los idiomas de la caja y del prospecto; y lleve cualquier inconsistencia al equipo de farmacia del hospital o a la vigilancia sanitaria antes de usar o desechar el producto.