Petrobras, la petrolera controlada por el Estado brasileño, aumentará el precio del diésel A que vende a las distribuidoras en R$ 1 por litro a partir de este jueves. Para el conductor, nada cambia: un subsidio federal aprobado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva compensa el reajuste en el mismo valor, según la propia empresa.
El subsidio dura 30 días y mantiene sin cambios el precio de venta de la estatal a las distribuidoras, informó G1. Si el aumento llegara a las estaciones de servicio, llenar el tanque de 80 litros de una camioneta costaría R$ 80 más. El alza es más del doble de los R$ 0,44 por litro implicados en el fin del descuento de la gasolina la semana pasada.
Por qué llegó el aumento ahora
El movimiento ya era esperado por el mercado, que alertaba sobre el riesgo de desabastecimiento, según el diario Folha de S.Paulo. La reanudación de la guerra en Irán llevó el barril de petróleo de nuevo a más de US$ 100, y la estatal vendía el diésel por menos de la mitad del precio de paridad de importación, la referencia que simula el costo de traer el producto de afuera. En los últimos días, productores rurales de Rio Grande do Sul ya tenían dificultad para encontrar el combustible.
Brasil importa cerca del 30% del diésel que consume, casi un litro de cada tres. Analistas veían riesgo de desabastecimiento en octubre, cuando el flujo de la cosecha eleva el consumo. Lula aprobó el subsidio la semana pasada justamente para enfrentar el encarecimiento internacional.
Explicación: el diésel A es el producto que la refinería vende a las distribuidoras, antes de la mezcla obligatoria con biodiésel que llega a los surtidores. La subvención es un pago del Tesoro por litro vendido, entregado a productores e importadores para cubrir parte de la diferencia entre el precio interno y el costo internacional. Esa diferencia hoy supera los R$ 3 por litro.
Cómo el subsidio anula el aumento
Al adherir al nuevo programa, Petrobras recibe R$ 1 adicionales por cada litro de diésel vendido, lo que compensa el reajuste anunciado. Sumado al programa anterior, el reembolso llega a R$ 2,12 por litro, aún insuficiente para cubrir toda la brecha, según la Folha. En una nota divulgada este miércoles, la empresa dijo que el programa es "compatible con los intereses de la compañía, preservando su flexibilidad en la implementación de la estrategia comercial".
La estatal afirmó además que su política de precios sigue la participación de mercado, la optimización del refino y la rentabilidad, y que evita traspasos inmediatos por la volatilidad de las cotizaciones y del tipo de cambio, según G1. Es el segundo movimiento de precios en una semana: el jueves pasado la empresa terminó el descuento de R$ 0,44 por litro en la gasolina y llevó el precio promedio a R$ 3,05, mientras un recorte de R$ 0,63 en impuestos federales debe dejar la gasolina R$ 0,19 por litro más barata en el surtidor. Como el subsidio del diésel vale 30 días, el tema vuelve a la mesa del gobierno a mediados de octubre, en el pico de la demanda de la cosecha.