Los programas de gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y del senador Flávio Bolsonaro (PL) para la educación dejan lagunas sobre un nuevo rumbo para el área, muestran poca disposición para metas efectivas y reciclan promesas. Es la conclusión de un análisis publicado la noche del lunes (24) por el diario Folha de S.Paulo, que comparó los planes de los dos candidatos a la Presidencia. Lula registró su programa ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), el órgano que supervisa las elecciones en Brasil, el 7 de agosto, y Flávio el 13 de agosto, según el sitio de noticias Poder360.
Según Folha, los dos textos reflejan la idea de país de cada candidato, pero comparten debilidades: falta de metas concretas, ausencia de programas robustos para las distintas etapas de la vida escolar y académica, reutilización de promesas y poca sustancia para enfrentar los desafíos de aprendizaje con equidad en la educación básica. El sector moviliza un presupuesto de miles de millones de reales y uno de los sistemas de educación básica más grandes del mundo, con 46 millones de matrículas, el 80% de ellas en escuelas públicas.
Avances lentos en el aprendizaje
Los datos más recientes muestran avances todavía lentos. El Ideb 2025, índice oficial que mide la calidad de la educación básica en Brasil, reforzó la tendencia de mejora más intensa en los primeros años de la enseñanza fundamental, que pierde fuerza en los años finales y en la enseñanza media. Solo 11 estados tuvieron un avance relevante de aprendizaje en portugués y matemáticas en la enseñanza media entre 2015 y 2025, señala el diario. Entre 2005 y 2015, fueron apenas tres.
Promesas repetidas y pocas metas
El programa de Lula destaca los logros de la gestión actual y subraya que el Ministerio de Educación tuvo que reconstruir políticas, presupuesto y hasta la propia estructura de la cartera tras el desmantelamiento del área en el gobierno del expresidente Jair Bolsonaro, padre de Flávio. Pero, según el análisis, promesas citadas en el plan ya figuran en la legislación, como el compromiso de seguir las metas de la ley del PNE (Plan Nacional de Educación), o ya habían sido anunciadas en el gobierno actual: 111 nuevos institutos federales (hoy son 39 institutos y dos Centros Federales de Educación Tecnológica), conectividad universal en las escuelas y 80% de los niños alfabetizados a la edad correcta, frente al 66% actual.
La meta más asertiva señalada por Folha está en el programa de Flávio: reducir a cero hasta 2030 el número de escuelas sin agua. Hoy, el 4% de las 137 mil escuelas públicas del país no tiene acceso a agua corriente. En la alfabetización, el senador propone la adopción nacional del método fónico, política del gobierno de su padre que, de acuerdo con el diario, tuvo repercusión negativa y poco resultado.
A pesar de las diferencias, los programas coinciden en algunos temas. Una comparación de Poder360 entre las propuestas de los dos candidatos para el mandato de 2027 a 2030 señala que ambos prometen ampliar el acceso a la enseñanza de tiempo completo. Los planes fueron presentados al inicio de la campaña para la primera vuelta de las elecciones, prevista para el 4 de octubre.