La Policía Militar de Río de Janeiro lanzó en la mañana de este miércoles una operación en comunidades vinculadas al Comando Vermelho (CV), una de las mayores facciones del narcotráfico de Brasil, en la capital y en la región metropolitana de la Baixada Fluminense. Según la agencia estatal de noticias Agência Brasil, la policía detectó un plan de la facción para invadir el Complexo de Israel, un conjunto de favelas controlado por un grupo rival, el Terceiro Comando Puro (TCP). Al mismo tiempo, la corporación inició una ocupación por tiempo indefinido de las cinco comunidades que forman ese complejo, en la zona norte de la ciudad.
De acuerdo con CNN Brasil, información de inteligencia indicó que integrantes del CV venían realizando reuniones para planear un avance sobre Vigário Geral, Parada de Lucas, Cidade Alta, Cinco Bocas y Pica-Pau, las comunidades que integran el Complexo de Israel y están bajo control del TCP. Para intentar frenar ese movimiento, la policía actuó en las comunidades de Quitungo, Guaporé, Furquim, Dique y Ficap, en la zona norte, y en Parque das Missões, en el municipio de Duque de Caxias, señaladas por la policía como zonas de influencia del CV. En total participaron 200 agentes, con apoyo de seis vehículos blindados, 40 patrullas y aeronaves de la unidad aérea policial.
Cronología de la ofensiva
La secuencia de acciones comenzó el martes, cuando las policías Civil y Militar cumplieron órdenes de arresto contra presuntos integrantes del TCP en el Complexo de Israel, resultado de una investigación de la 38ª comisaría de Brás de Pina. Ocho personas fueron detenidas, entre ellas Luana Rosa de Araújo, señalada por la policía como mano derecha de Álvaro Malaquias Santos Rosa, conocido como Peixão e identificado por las autoridades como uno de los principales líderes del TCP en la zona. Los equipos encontraron un inmueble presuntamente usado como bunker fortificado, con aberturas reforzadas para disparar, y se incautaron teléfonos y otros dispositivos electrónicos que serán sometidos a pericia.
En el marco de la misma operación, agentes acudieron a la comunidad de Buraco do Boi, en Nova Iguaçu, para verificar información de inteligencia. Tres personas fueron detenidas en el lugar y un hombre señalado por la policía como responsable del narcotráfico en la región murió después de, según la policía, atacar a los agentes. Se incautaron dos fusiles, drogas y vehículos reportados como robados. Ninguna de las personas detenidas en ambos operativos ha tenido un desenlace judicial hecho público, y su responsabilidad individual permanece bajo investigación, conforme al principio de presunción de inocencia.
Este miércoles comenzó la ocupación prolongada del propio Complexo de Israel. Más de 220 policías de unidades de operaciones especiales, entre ellas el Bope, el Batallón de Choque, una unidad canina y el 1º Comando de Policiamiento de Área, empezaron a patrullar las cinco comunidades las 24 horas, con relevos de turno realizados en el propio lugar. "Estamos haciendo un patrullaje preventivo y visible, junto con el sector de inteligencia. Hacemos rastrillajes con el batallón canino, el Bope y el Choque", declaró el vocero de la corporación, el mayor Maicon Pereira, a Agência Brasil.
La policía informó que las principales vías rápidas de la ciudad, como las autopistas Linha Vermelha y Linha Amarela y la Avenida Brasil, serían cerradas de inmediato en caso de enfrentamiento armado durante la ocupación. Las autoridades también describen a Peixão como responsable de imponer, mediante una fachada religiosa, un control territorial violento sobre las comunidades, incluida una presunta persecución a residentes de otras religiones, según la caracterización hecha por la policía. La corporación no dio un plazo para el fin de la ocupación ni una fecha para concluir la pericia de los dispositivos incautados, pasos que deberán marcar la próxima etapa de las investigaciones contra ambas facciones.